La ampliación se aprobó en la Junta General Extraordinaria de socios del 16 de enero, y las nuevas acciones se suscribieron y desembolsaron, según el documento, «mediante la aportación no dineraria de un derecho de crédito que ostenta la sociedad suscriptora de la ampliación». Antes de esa inyección, los activos de la firma ascendían a 67 millones de euros.
El retorno a los números rojos rompe una racha de dos ejercicios de beneficios notables: nueve millones de euros en 2024 y más de 26 millones en 2023. En el bienio anterior, Pérgamo había encadenado pérdidas de 27 millones en 2022 y 1,3 millones en 2021, un patrón de vaivenes propio de una cartera expuesta a la valoración de activos no cotizados.
Botín constituyó Pérgamo Inversiones en 2001 con un capital inicial de 2,5 millones de euros y gestiona desde entonces, a través de esta sociedad, sus inversiones personales, separadas de su cargo. Los administradores de la firma son José María Morencia y María Isabel Anguera, dos colaboradores históricos vinculados a los negocios privados de la familia Botín.
Entre las filiales de Pérgamo figura Cronje, la sociedad que concentra la mayoría de las acciones que Botín posee en el Banco Santander. Cronje elevó sus beneficios en 2025 hasta 4,4 millones de euros. A cierre del pasado ejercicio acumulaba 33,8 millones de acciones del banco, equivalentes al 0,23% del capital.
Ese paquete se ha revalorizado con fuerza. Los títulos del Santander pasaron de 4,46 euros a comienzos de 2025 a 11,7 euros al cierre del 31 de diciembre, y este viernes cotizaban a 11,81 euros, lo que supone una subida adicional de en torno al 15% en lo que va de 2026. A esa posición se suma la compra directa de 300.000 acciones que Botín realizó en marzo, con una inversión de tres millones de euros, al margen de la operativa de sus sociedades.
Minerales, arte y software francés
La presidenta del Santander ha diversificado además su cartera con la constitución de Geofimar, una sociedad dedicada a la extracción de minerales. A través de Cronje mantiene también desde el 1 de febrero de 2003 una participación del 5,91% en Mega Cuadro S.A., empresa dedicada al comercio de obras de arte y a la fabricación y venta de marcos y láminas, adquirida por 21.986 euros.
La cartera incluye asimismo una posición en CO2 AI, plataforma de software domiciliada en Francia, en la que Botín entró en abril de 2023 mediante una ampliación de capital a un precio de suscripción de 1.579 euros. El conjunto de estas participaciones dibuja un perfil inversor que combina activos financieros, inmobiliarios y de nuevas tecnologías bajo la estructura patrimonial creada hace un cuarto de siglo. Entre esos intereses artísticos convive un mercado del arte donde las ediciones de coleccionista alcanzan cifras elevadas, como la biografía visual de Rafa Nadal que Assouline vende a 3.000 euros.

