El movimiento contrasta con la sesión anterior, cuando el selectivo madrileño marcó un nuevo máximo histórico al superar los 20.180 puntos. La corrección de este viernes, moderada por el momento, ilustra la sensibilidad de los mercados a cualquier señal de tensión en Oriente Próximo que pueda afectar al suministro energético global. El nerviosismo tiene su origen en el estrecho de Ormuz, el paso marítimo situado entre Irán y Omán por el que transita una parte sustancial del petróleo comercializado por vía marítima en el mundo. Según el material de mercado, los inversores mostraban cautela ante la posibilidad de que las condiciones pactadas entre Teherán y Mascate para garantizar la circulación por el estrecho resulten más restrictivas de lo previsto, lo que reabriría el temor a un encarecimiento sostenido del crudo.
Ese temor se ha traducido en un alza superior al 1% del Brent, de referencia en Europa, hasta los 83,4 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, se acercaba a los 78 dólares con una subida del 0,9%. Un encarecimiento prolongado del crudo repercute directamente en los costes de producción y transporte, con potencial traslado a la inflación en las economías importadoras de energía, entre ellas la española y la del conjunto de la eurozona.
Los valores que marcan la sesión
En el arranque de la negociación, los mayores ascensos entre los componentes del Ibex 35 correspondían a Acciona (+0,85%), seguida de Rovi (+0,68%), Grifols y Amadeus (ambas con un 0,64%) y ACS (+0,55%). En el extremo contrario, las mayores caídas las protagonizaban Telefónica (-0,78%), Colonial (-0,72%), Enagás (-0,71%) e IAG (-0,62%), esta última especialmente expuesta a un encarecimiento del queroseno derivado de la subida del crudo.
Los inversores mantienen además la atención puesta en Estados Unidos, donde este viernes se publica el informe mensual de empleo, un indicador que la Reserva Federal observa con especial atención de cara a sus decisiones sobre tipos de interés. Un dato de creación de empleo más débil de lo esperado podría reforzar las expectativas de recortes en el precio del dinero, mientras que una cifra sólida tensionaría aún más unos mercados ya condicionados por la escalada del crudo.
En el plano macroeconómico europeo, la Oficina Federal de Estadística de Alemania (Destatis) ha informado este viernes de que la producción industrial del país registró en junio un crecimiento del 0,2% respecto al mes anterior, cinco décimas menos que el 0,7% de mayo. Se trata de un frenazo esperado por los analistas, que no rompe la tendencia: la industria alemana encadena así tres meses consecutivos de expansión, pese al contexto de tensión en Oriente Próximo y a la debilidad que arrastra el sector manufacturero germano en los últimos ejercicios.
En España, el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha difundido este viernes la estadística de compraventas de vivienda de junio, que refleja un incremento interanual del 1,6% tras cinco meses consecutivos de descensos, hasta un total de 59.288 operaciones. Según el INE, se trata del mejor registro para un mes de junio de los últimos 19 años, un dato que apunta a la fortaleza de la demanda residencial pese a unos tipos de interés todavía elevados en comparación con la década anterior.
El comportamiento de las bolsas europeas ha sido mixto en la apertura. El FTSE 100 londinense subía cerca de un 0,1%, el parisino CAC 40 retrocedía un 0,02% y el DAX de Fráncfort avanzaba un 0,3%, en una jornada marcada más por los movimientos sectoriales ligados a la energía que por una tendencia direccional clara. En el mercado de divisas, el euro cedía posiciones frente al dólar hasta cotizar a un cambio de 1,1523 dólares, un movimiento coherente con el refugio habitual hacia la divisa estadounidense en episodios de incertidumbre geopolítica y energética.
Un paso estratégico con historial de tensiones
El estrecho de Ormuz ha sido escenario recurrente de tensión desde hace décadas, con episodios de bloqueo o amenaza de bloqueo que se remontan a la llamada guerra de los petroleros durante el conflicto Irán-Irak de los años ochenta y que se han repetido en distintos momentos coincidiendo con periodos de fricción entre Teherán y potencias occidentales. Cada vez que resurge la posibilidad de una interrupción del tráfico marítimo por ese paso, los mercados de materias primas reaccionan con subidas del precio del crudo, dada la ausencia de rutas alternativas de capacidad equivalente para el transporte de petróleo desde el golfo Pérsico.
De cara a los próximos días, las referencias clave para el mercado son el propio informe de empleo estadounidense de este viernes, la evolución de las negociaciones entre Irán y Omán sobre las condiciones de navegación por Ormuz y los próximos indicadores de inflación en la eurozona, que determinarán el margen de maniobra del Banco Central Europeo en sus decisiones sobre tipos de interés en las reuniones que restan del año.


