A nueve días de las elecciones autonómicas andaluzas del 17 de mayo, la campaña se fragmentó el miércoles en tres escenarios simultáneos y distantes entre sí. El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero respaldó a la candidata socialista, María Jesús Montero, en un acto nocturno en Sevilla en el que reclamó, según consta en las crónicas del acto, «una presidenta que mire a la gente». A la misma hora, el presidente de la Junta y candidato del PP, Juanma Moreno, defendía desde Jaén su balance de legislatura, y el candidato de Vox, Manuel Gavira, centraba su mitin en Algeciras en inmigración y seguridad fronteriza.
PP roza la mayoría absoluta según los sondeos
Las encuestas disponibles en la recta final de campaña sitúan al Partido Popular entre el 42,8% y el 43,1% de intención de voto, en el umbral de los 55 escaños que fija la mayoría absoluta en el Parlamento de Andalucía —compuesto por 109 diputados—. Los sondeos concretan esa horquilla entre 53 y 56 asientos, lo que convierte ese objetivo en probable pero no garantizado. El precedente inmediato es la victoria de junio de 2022, cuando el PP obtuvo 58 escaños y gobernó en solitario por primera vez desde la instauración del Estatuto de Autonomía, poniendo fin a los acuerdos con Ciudadanos y Vox que habían sustentado el primer Ejecutivo no socialista de la comunidad.
El PSOE, según esos mismos sondeos, se estanca en torno al 20,1% de intención de voto. La cifra representaría uno de sus resultados más bajos en una comunidad que gobernó de forma ininterrumpida durante 37 años, desde la aprobación del Estatuto de Autonomía en 1981 hasta la victoria de Moreno en las elecciones de diciembre de 2018. Vox, por su parte, repunta hasta el 14,4%, lo que mantiene abierto el debate sobre su papel en la aritmética parlamentaria si el PP no alcanzase por sí solo la mayoría.
Zapatero en Sevilla y Moreno en Jaén: geografía con mensaje
La distribución geográfica de los actos del miércoles no es neutral. Sevilla, capital autonómica y feudo histórico del socialismo andaluz, acogió el esfuerzo de movilización del PSOE con la presencia de Zapatero, cuya última victoria electoral en Andalucía data de los comicios generales de 2008. Montero, que compagina la candidatura autonómica con su cargo de ministra de Hacienda en el Gobierno central, afronta una campaña en la que el partido necesita recuperar votantes que en anteriores convocatorias migraron hacia otras opciones.
Moreno eligió Jaén, provincia con desempleo estructural ligado al sector del olivar, para proyectar su discurso de gestión y apelar a la continuidad. Gavira escogió Algeciras, principal punto de entrada de personas en situación irregular desde el norte de África, para anclar la oferta de Vox en la seguridad fronteriza, una cuestión que en los últimos años ha generado tensiones institucionales entre el Ejecutivo central y municipios del Campo de Gibraltar. Cada partido escenificó así, mediante la elección del territorio, el eje argumental que sostiene su campaña.
El marco normativo que regula la contienda
El Parlamento de Andalucía distribuye sus 109 escaños entre las ocho circunscripciones provinciales mediante el sistema d'Hondt, el mismo que rige las elecciones generales en España conforme a la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG). El umbral de acceso es del 3% de los votos válidos emitidos en cada provincia, lo que en la práctica favorece a las fuerzas con implantación territorial consolidada y penaliza a las formaciones de tamaño pequeño con voto disperso. La mayoría absoluta se sitúa en 55 diputados.
El debate del 11 de mayo en Canal Sur, último gran foro
El siguiente hito fijado en la agenda de campaña es el debate a seis formaciones confirmado por Canal Sur para el domingo 11 de mayo, seis días antes de la cita electoral. Los debates televisados han demostrado en distintas convocatorias su capacidad para alterar o consolidar tendencias en la fase final, especialmente cuando la distancia entre candidatos es estrecha. En este caso, la holgura del PP en los sondeos convierte ese encuentro en una oportunidad para las formaciones secundarias de visibilizar propuestas ante una audiencia masiva, y en un riesgo de desgaste para quien encabeza las preferencias.
Posiciones de los partidos en liza
El PP sostiene su campaña sobre el relato de la gestión: Moreno apela a los datos de su legislatura para justificar la continuidad. El PSOE, con Montero al frente, busca recuperar credibilidad en una comunidad donde fue hegemónico durante décadas y donde ahora parte de una posición de debilidad estructural; la presencia de Zapatero en Sevilla responde a esa necesidad de proyección nacional. Vox concentra su oferta en el eje seguridad-inmigración, terreno en el que Gavira considera que su partido tiene diferenciación propia respecto al PP. Las restantes formaciones con presencia confirmada en el debate del 11 de mayo no registraron actividad reseñable en el material disponible correspondiente al miércoles.
Con nueve días por delante, la variable crítica para el PP es si la ventaja registrada en los sondeos se traduce en escaños suficientes para gobernar sin pactos. Para el PSOE, la clave es la capacidad de movilización de su electorado potencial, que según las encuestas exigiría una transferencia de voto significativa para ejercer como oposición consistente. El debate del domingo en Canal Sur será la última gran oportunidad de las seis formaciones para dirigirse de forma simultánea al conjunto del electorado andaluz antes de la jornada del 17 de mayo.


