Concha explicó que, al revisar los expedientes de los casos marcados como sospechosos, el personal de la UNAM detectó una conducta que calificó de extraña: varios aspirantes no despegaban la vista de la cámara ni bajaban la cabeza durante la prueba, como correspondería a quien lee o escribe respuestas en tiempo real. «Se detectó, además de que los estudiantes tenían una conducta extraña, que no dejaban de mirar a la cámara, ni siquiera bajaban la cabeza como si estuvieran escribiendo. Otra de las cosas que observamos fue que los fondos del lugar donde realizaban el examen eran muy similares», señaló.
La coincidencia de fondos abrió la sospecha de que un grupo de sustentantes pudo haber presentado el examen desde un mismo sitio físico, pese a estar inscritos como aspirantes independientes. A esa observación se sumó, según el abogado general, la coincidencia de direcciones IP entre varios aspirantes, un dato técnico que llevó a presumir que accedieron a la plataforma desde una misma red y que la universidad usó para abrir líneas de investigación sobre posibles esquemas organizados.
Como medida de contención, la universidad citó a un examen de verificación a los aspirantes en quienes se detectaron las anomalías. Concha informó que más de la mitad de los señalados decidió no presentarse a esa segunda prueba, ausencia que la institución interpreta como un indicio adicional. Entre quienes sí acudieron, dijo, el desempeño resultó distinto: obtuvieron puntajes inferiores a los alcanzados en la aplicación virtual original.
«Con esta información y lo que pudimos obtener de muchas de estas personas, integramos carpetas de investigación para proceder contra quienes venden este tipo de servicios fraudulentos», concluyó el abogado general. Concha no precisó montos ni el número de empresas o personas identificadas, pero afirmó que el caso ya fue turnado a las autoridades, que mantienen una investigación avanzada.
El propio funcionario acotó el alcance del hallazgo: las irregularidades no afectan a la totalidad de quienes presentaron el examen de ingreso, sino exclusivamente a los aspirantes en cuyos expedientes se identificaron los patrones descritos. Con esa precisión, la universidad busca evitar que la sospecha se extienda de manera indiscriminada sobre el resto de los sustentantes.
El episodio se inscribe en un proceso de admisión con tensiones adicionales este año. Días antes trascendió que una segunda marcha de aspirantes aprobados por la UNAM no registró ningún asistente. En paralelo, la institución programó un examen de control del 12 al 19 de agosto, con sedes habilitadas en cuatro estados de la república, como parte de los mecanismos de verificación reforzados ante los indicios detectados en la aplicación virtual.
Antecedentes y marco legal
El fraude en exámenes de admisión no es inédito en la educación superior mexicana. El Instituto Politécnico Nacional y distintas universidades estatales han enfrentado en años previos denuncias por venta de resultados o suplantación de aspirantes, casos que en general derivaron en la anulación de folios y, en algunos episodios, en denuncias penales. La modalidad virtual, sostenida por la UNAM en años recientes, facilita el monitoreo remoto pero exige mecanismos más sofisticados para garantizar que quien presenta la prueba es el aspirante registrado.
La legislación mexicana contempla que estas conductas puedan derivar en responsabilidades penales según se acredite falsificación de documentos, suplantación de identidad o fraude, en los términos del Código Penal Federal o del correspondiente a la entidad donde se ubique la sede. Como institución autónoma reconocida en el artículo 3° constitucional, la UNAM cuenta además con mecanismos disciplinarios internos, incluida la anulación de resultados y el veto de aspirantes en procesos futuros.
La universidad no ha precisado un calendario público para la conclusión de las carpetas ni para la resolución de los casos señalados. El desenlace dependerá tanto de las diligencias de las autoridades competentes como de los resultados del examen de control que la UNAM aplicará entre el 12 y el 19 de agosto en las sedes habilitadas.