El desplome se concentró en las empresas del sector. Nvidia, la compañía estrella de la inteligencia artificial, perdía un 4.18 %; Marvell Technology restaba un 8.98 %, Intel un 7.18 % y AMD un 6.17 %. La caída siguió a la renuncia, la semana pasada, de Jacob Coxon, investigador que trabajó tanto en Anthropic como en OpenAI, quien dejó su cargo al considerar que Anthropic no estaba actuando de manera responsable ni pendiente de la seguridad.
Este sábado, Dario Amodei, consejero delegado de Anthropic, pidió públicamente una desaceleración en el ritmo al que se mejoran las capacidades de los modelos de inteligencia artificial. El ejecutivo advirtió que la industria avanza hacia una dinámica de "automejora recursiva".
"Automejora recursiva que amenaza con provocar catástrofes de ciberseguridad a escala global", advirtió Dario Amodei, consejero delegado de Anthropic.
El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, respaldó la petición de Amodei y avanzó que permitirá que evaluadores independientes auditen los sistemas de su compañía. El magnate Elon Musk se sumó también a las voces que reclaman un freno al desarrollo acelerado de estas tecnologías.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, minimizó la alerta y pidió no ceder terreno frente a China, con quien Washington compite por el liderazgo tecnológico en inteligencia artificial. Pese a ese llamado, los títulos de las principales compañías del sector arrancaron a la baja.
El nerviosismo se trasladó a otros mercados. El oro se devaluaba un 2.16 %, hasta 4,313 dólares la onza, y la plata cedía un 2.68 %, hasta 63.44 dólares la onza. En sentido contrario, el petróleo intermedio de Texas (WTI) subía hasta los 104 dólares el barril, mientras el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años avanzaba 1.8 puntos básicos, hasta el 4.992 %.
La reacción de los mercados estadounidenses se produce en un contexto de competencia geopolítica entre Washington y Pekín por el dominio de la inteligencia artificial, disputa que forma parte del trasfondo de otras tensiones internacionales, como la que se refleja en el ofrecimiento de Xi Jinping como mediador para la paz en el Golfo desde los Brics.
Para los inversores panameños con exposición a fondos indexados o portafolios ligados a las principales bolsas estadounidenses, la volatilidad del sector tecnológico representa un factor de riesgo, en momentos en que Nvidia, Intel y AMD figuran entre las compañías con mayor peso en los índices bursátiles vinculados a la innovación digital.