«Hoy escribimos un mensaje que jamás querríamos haber escrito. Desde el Hércules lamentamos profundamente el fallecimiento de Aitor Escribano, jugador de nuestro Alevín C, con tan solo 11 años», señaló el club en el comunicado difundido el domingo. La entidad añadió que «no existen palabras capaces de expresar el dolor de una pérdida tan injusta y difícil de comprender».
De acuerdo con la reconstrucción publicada por Información, el niño empezó a sentirse mal durante la mañana del domingo, con un fuerte dolor de cabeza. Ante el empeoramiento de su estado, sus padres decidieron trasladarlo de urgencia al hospital Balmis, uno de los principales centros hospitalarios de la provincia. Pese a la atención médica recibida, el menor falleció pocas horas después.
Hasta el momento no se han hecho públicas las causas médicas concretas del fallecimiento. Ni el Hércules ni fuentes hospitalarias han detallado el diagnóstico, y no consta que se haya abierto un procedimiento judicial vinculado a la muerte. En casos de fallecimientos súbitos de menores, el protocolo habitual pasa por la realización de una autopsia que determine la causa exacta, si bien no hay confirmación oficial de que esta se haya practicado ni de sus resultados. Cualquier atribución causal en este momento sería especulativa.
La noticia trascendió mientras el primer equipo del Hércules se preparaba para disputar un partido amistoso de pretemporada frente al Yeclano Deportivo. Al conocerse el fallecimiento, los jugadores lucieron brazaletes negros y ambos conjuntos guardaron un minuto de silencio antes del inicio del encuentro en memoria del joven futbolista.
En las horas posteriores al comunicado, varios clubes trasladaron públicamente sus condolencias a través de las redes sociales, en una muestra de solidaridad frecuente en el entorno del fútbol de cantera ante pérdidas de estas características. «La familia blanquiazul está rota. Desde el Hércules queremos trasladar todo nuestro cariño, fuerza y apoyo a sus familiares, amigos, compañeros y a todas las personas que tuvieron la suerte de compartir momentos con él. No hay palabras. Descansa en paz, Aitor», concluyó el club en su comunicado, en el que no ofreció detalles adicionales sobre el estado de salud previo del menor.
La muerte súbita en menores durante o en relación con la actividad deportiva es un fenómeno infrecuente pero no inédito en España. La cardiología deportiva ha vinculado habitualmente estos episodios en población infantil y juvenil a patologías cardíacas no diagnosticadas previamente, aunque en este caso concreto no existe ninguna confirmación oficial sobre el origen del fallecimiento de Aitor Escribano.
El fútbol base español, estructurado en categorías como prebenjamín, benjamín, alevín, infantil, cadete y juvenil, agrupa a decenas de miles de menores federados en clubes de toda España. La Real Federación Española de Fútbol y las federaciones territoriales exigen a los clubes certificados médicos de aptitud para la práctica deportiva en las inscripciones de sus equipos de cantera, un requisito reforzado en varias comunidades autónomas a raíz de sucesos previos. No hay constancia pública de que en este caso se haya cuestionado el cumplimiento de dicho protocolo.
Fundado en 1922 y con sede en el estadio José Rico Pérez de Alicante, el Hércules cuenta con una amplia estructura de fútbol formativo que incluye numerosos equipos de categorías inferiores, entre ellos el Alevín C en el que militaba el menor. El primer equipo compite actualmente en Segunda Federación, cuarto escalón del fútbol español, tras varias temporadas de vaivenes entre las categorías intermedias.
Fallecimientos repentinos de menores vinculados al deporte de base han generado en el pasado debates sobre la conveniencia de reforzar los reconocimientos médicos obligatorios y de garantizar la disponibilidad de desfibriladores en instalaciones deportivas municipales y privadas. La instalación de estos dispositivos en espacios de pública concurrencia está regulada por normativa autonómica en varias comunidades. No consta si el club o las autoridades sanitarias valencianas impulsarán alguna revisión de protocolos a raíz de este suceso.
Por el momento, ni el Hércules ni la familia han anunciado actos públicos de homenaje adicionales al gesto realizado durante el amistoso ante el Yeclano. Tampoco se ha informado de la fecha del funeral ni de si se guardarán nuevos minutos de silencio en los próximos encuentros oficiales del club, algo habitual en la reanudación de la competición tras un fallecimiento de estas características en la cantera.

