El cruce se produjo en un debate moderado por la periodista Lucía Méndez, que preguntó a ambos si consideraban conveniente un adelanto electoral. Rajoy fue tajante y defendió el regreso inmediato a las urnas: «No se puede gobernar desde hace mucho tiempo». González, preguntado por si compartía esa necesidad, optó por el sarcasmo antes de sumarse a la misma conclusión, lo que provocó carcajadas entre el público. «Yo tendré más éxito, por eso digo que se tienen que convocar», le replicó Rajoy.
El encuentro llegó un día después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, fuera recibido con gritos de «¡Ceuta no se vende!» mientras comía en una terraza de O Grove (Pontevedra), en un contexto marcado por la tensión migratoria que ya ha llevado al Ejecutivo a habilitar un campamento para migrantes junto a la cárcel de Ceuta.
El momento coincidió con la votación en el Congreso de los Diputados de los dos decretos de vivienda presentados por el Ejecutivo, que no lograron salir adelante. Rajoy usó ese tipo de fracaso legislativo como argumento central de su reclamación: «Hay quien se cree que la democracia consiste en votar y punto, y luego hago lo que estimo, pero no, también es separación de poderes, estado de derecho, primacía de la ley», afirmó, para concluir que «hay déficit de calidad democrática».
Ambos vincularon la ausencia de nuevos Presupuestos Generales del Estado con la necesidad de disolver las Cortes. González recordó que, en 1995, cuando no logró sacar adelante las cuentas públicas durante su mandato, convocó elecciones una vez finalizó la presidencia rotatoria de la Unión Europea que España ostentaba entonces. Aquellos comicios, celebrados en marzo de 1996, dieron la victoria al PP de José María Aznar y cerraron sus casi catorce años en La Moncloa.
Rajoy trasladó ese razonamiento al escenario actual y señaló que cuando apenas un 20% de los proyectos logra aprobarse, la conclusión es que no se puede gobernar y procede disolver la Cámara. Un Gobierno sin Presupuestos puede prorrogar las cuentas vigentes, pero pierde margen para desplegar su programa, lo que ambos expresidentes presentaron como el nudo del bloqueo.
Críticas compartidas al Ejecutivo de Sánchez
Los dos exmandatarios coincidieron en cuestionar la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez. González fue especialmente crítico con la atribución de responsabilidades a terceros.
«Cuando uno lleva dos años en el gobierno es heredero de sí mismo, no puede echar la culpa a los demás, aunque se comparta. Y llevamos 8 años de gobierno», declaró Felipe González, expresidente del Gobierno, en el Foro de La Toja.
González reclamó además mayor respeto a la división de poderes y lamentó el recurso a los decretos ley frente a la tramitación ordinaria: «Me gustaría que hubiera proyectos de ley, no decretos ley todos los días». El intercambio se produce mientras el Votómetro eleva a PP y Vox a 205 escaños y deja al PSOE en 107, según sus últimas estimaciones.


