Los representantes del sector laboral plantearon que cualquier proceso de modernización debe garantizar la protección de los derechos adquiridos de los trabajadores, y que la eventual reorganización de horarios tenga carácter integral y alcance nacional, pero de aplicación opcional según las necesidades y condiciones de cada sector o actividad económica.
Entre las propuestas figura la creación de la figura del Salario Vital, un mecanismo para reconocer a las empresas que ya mantienen remuneraciones superiores al salario mínimo. También se planteó que los empleadores garanticen condiciones adecuadas, incluido transporte o alojamiento digno, en caso de ampliarse los horarios laborales.
El sector laboral pidió además la implementación de esquemas de descansos, pausas y rotación de funciones con criterios ergonómicos, así como que cualquier incremento de productividad derivado de la modernización se traduzca en beneficios compartidos entre empleadores y trabajadores.
La discusión se enmarca en el análisis de distintas alternativas para modernizar el tiempo de trabajo, en un contexto en que la ministra Hayem expuso ante la OMC el uso de inteligencia artificial en el comercio salvadoreño. Las propuestas deberán continuar siendo evaluadas dentro de la comisión técnica antes de definir eventuales modificaciones a la organización de las jornadas, según el Ministerio de Trabajo.

