"Yo le pedí la renuncia desde el primer día que se lanzó y hoy se la ratifico", afirmó Umaña al cuestionar la permanencia de Aguirre como candidato presidencial. El dirigente sostuvo que, ante el escenario señalado, el abanderado debería apartarse de la contienda electoral y dejar la candidatura del partido.
Umaña planteó, además, que en caso de que Aguirre no presente su renuncia sea el propio FMLN el que tome la decisión de retirarlo como candidato presidencial. Esa fórmula remite a los mecanismos internos que cualquier partido inscrito puede activar para sustituir a un abanderado, un procedimiento que, una vez resuelto por las instancias partidarias, debe notificarse al Tribunal Supremo Electoral (TSE) dentro de los plazos legales.
La petición se suma a las críticas internas y externas que ha recibido la candidatura de Aguirre, en un contexto en el que los partidos de oposición buscan definir sus estrategias para la próxima contienda presidencial. Tampoco se conoce postura de Betty Arana ni detalles verificados sobre la naturaleza exacta del señalamiento que Umaña ha planteado en distintas ocasiones.
Un partido en reconstrucción tras su declive
El FMLN, constituido como partido político en 1992 tras la firma de los Acuerdos de Paz que pusieron fin al conflicto armado, gobernó el país durante dos períodos presidenciales consecutivos con Mauricio Funes (2009-2014) y Salvador Sánchez Cerén (2014-2019). Desde entonces, la formación ha experimentado un retroceso electoral sostenido y una reducción marcada de su bancada en el Salón Azul frente al avance de Nuevas Ideas, el partido oficialista que mantiene una mayoría amplia en la Asamblea Legislativa desde 2021.
En ese escenario, la elección de un candidato presidencial competitivo se ha convertido en un asunto de peso para la fracción de izquierda, que busca reconstruir su capital político tras años de pérdida de representación. La controversia en torno a Aguirre se produce, además, en un momento en que las fuerzas de oposición —incluida Alianza Republicana Nacionalista (ARENA)— han enfrentado dificultades para consolidar liderazgos capaces de disputarle terreno a Nuevas Ideas.
Umaña ha construido su perfil público como crítico frecuente tanto del Órgano Ejecutivo que encabeza el presidente Nayib Bukele como de las dirigencias de los partidos tradicionales. Su insistencia en la renuncia de Aguirre se enmarca en ese doble posicionamiento, que combina el señalamiento al oficialismo con el cuestionamiento a las estructuras de oposición.
El mecanismo electoral y los precedentes
El TSE, como máxima autoridad en materia electoral, es la institución encargada de inscribir y validar las candidaturas presidenciales, así como de resolver cualquier sustitución que un partido decida realizar dentro de los plazos que establece el Código Electoral. Una renuncia o remoción requeriría que el FMLN active primero sus propios mecanismos estatutarios internos —como el Consejo Nacional u otra instancia equivalente— antes de notificar al organismo electoral.
Los cambios de última hora en las fórmulas presidenciales no son inéditos en la historia electoral salvadoreña. Distintas fuerzas políticas han recurrido a ajustes en sus candidaturas cuando controversias internas amenazaban con erosionar la intención de voto, aunque cada caso ha seguido cauces estatutarios propios según los reglamentos de cada partido. El sistema salvadoreño, que combina la inscripción de fórmulas ante el TSE con la autonomía interna de los partidos, deja en manos de las estructuras partidarias la decisión última sobre quién encabeza la papeleta.
De cara a los próximos meses, la atención se centrará en si la dirigencia del FMLN convoca a sus instancias internas para discutir la permanencia de Aguirre y en si el candidato o su entorno ofrecen una respuesta pública a los señalamientos reiterados por Umaña. El TSE, por su parte, mantiene sus propios plazos administrativos para la inscripción definitiva de las fórmulas presidenciales, un calendario que marcará el margen de maniobra real del partido para decidir si sostiene o sustituye a su abanderado.

