Castro respondió así a una publicación sobre la carta sindical dirigida a la OIT. El funcionario sostuvo que el Estado mantiene comunicación con la organización a través de los informes periódicos que le remite, un canal formal distinto al de la invitación directa al proceso de consulta que ahora reivindica.
"Desde el momento que decidimos hacerlo público, desde ahí invitamos a todo mundo a que participen y la OIT está entre ellos", sostuvo el ministro de Trabajo, Rolando Castro.
El ministro añadió que el Consejo Superior del Trabajo, instancia tripartita que reúne a representantes del Gobierno, el sector empresarial y las organizaciones sindicales, también mantiene comunicación con la OIT y con sus mandantes. Esa estructura está prevista en el marco institucional salvadoreño como espacio de diálogo laboral, aunque el material disponible no precisa si la reforma se ha tratado formalmente en ese consejo.
El Ministerio de Trabajo ha informado que la comisión técnica encargada de analizar la reforma ha consultado a empleadores, trabajadores, representantes de la academia y organismos internacionales. No trascendió un calendario público de esas reuniones ni un listado detallado de los participantes.
Sobre el contenido de la reforma, Castro reiteró que las alternativas continúan en fase de análisis y que el objetivo señalado por el Órgano Ejecutivo es modernizar la distribución del tiempo de trabajo. Entre las propuestas conocidas figuran los horarios escalonados y las jornadas concentradas en cuatro días, aunque el ministro insistió en que todavía no existe un modelo definitivo.
La reorganización de los horarios laborales también se debate fuera del ámbito gubernamental: el sector laboral planteó una propuesta para modernizar los horarios de trabajo que contempla una jornada de 10 horas de lunes a jueves y de 4 horas los viernes.
La jornada laboral en El Salvador está regulada por el Código de Trabajo, que fija un máximo de ocho horas diarias y 44 semanales; toda modificación de esos límites requiere reforma legal aprobada por la Asamblea Legislativa. El país ratificó los convenios fundamentales de la OIT, cuyos mandantes tripartitos —gobiernos, empleadores y trabajadores— participan en los mecanismos de consulta del organismo con sede en Ginebra.
La comunicación sindical dirigida a la OIT, origen de la respuesta del ministro, refleja las reservas que las organizaciones de trabajadores han expresado sobre el alcance y el ritmo de las reformas en discusión. El material disponible no detalla el contenido íntegro de esa comunicación ni una eventual respuesta del organismo internacional.
Castro remitió el debate al proceso técnico en curso, sin adelantar plazos para la presentación de una propuesta final ni precisar si esta requerirá reforma al Código de Trabajo mediante la Asamblea Legislativa.

