La medida 59 del Plan de Acción propone desincentivar las actividades en las que las mujeres estén ausentes o infrarrepresentadas, bajo la fórmula "no manels". El documento parte de un diagnóstico según el cual la representación exclusivamente masculina en actividades de divulgación transmite un mensaje implícito de invisibilización de las mujeres y refuerza el estereotipo de que la ciencia es solo para hombres, en contradicción con el principio de que el conocimiento es para todos.
El planteamiento cobra mayor peso, según la propia política, cuando parte de la generación de ese conocimiento está financiada con fondos públicos. La actividad científica, sostiene el documento, dejó de ser un asunto meramente académico y requiere continuar democratizando el conocimiento basado en evidencia, lo que incluye la representación de quienes lo comunican.
La medida 3 del plan contempla la elaboración de un "Directorio de Mujeres relevantes en la Ciencia, Tecnología e Innovación en Panamá", una herramienta para identificar a especialistas mujeres en distintas disciplinas y regiones del país. La Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt) ya desarrolló Conecto, plataforma concebida como sistema de perfiles de ciencia y tecnología a nivel nacional, aunque todavía no incorpora ese directorio de manera específica.
La integración del directorio dentro de Conecto permitiría, según plantea el documento, conocer en qué parte del país se encuentran las científicas panameñas y a qué se dedican. Esa información facilitaría la convocatoria de expositoras y, a la vez, que el propio sistema de ciencia, tecnología e innovación visibilice y contribuya a divulgar dónde hace falta paridad.
El planteamiento se inscribe en un movimiento internacional de largo recorrido contra los "manels". El principio de paridad en cargos y espacios públicos tiene antecedentes en Panamá: la legislación electoral ha establecido cuotas de participación femenina en las postulaciones a cargos de elección, un debate sobre representación que la política de CTI traslada ahora al terreno de la divulgación científica.
El Día Internacional de la Cultura Científica, que se conmemora este lunes 28 de septiembre, fue impulsado en 2020 por organizaciones de la región para acercar la ciencia a la población general. La fecha sirve de marco para la discusión sobre la representación de género en los espacios donde se comunica el conocimiento científico en el país, en la línea de iniciativas culturales locales que han buscado ampliar la difusión, como el festival de danza contemporánea que celebró sus 15 años con el libro 'Prisma de pasos y voces'.
La autora del texto que expone estos planteamientos es toxicóloga, exbecaria de Senacyt, divulgadora científica, asistente de investigación en Indicasat-AIP e integrante de Ciencia en Panamá. Su argumento se resume en una pregunta que recorre el documento: si la ciencia no tiene género, por qué los paneles sí, y en una conclusión: la ciencia debe ser narrada por quienes generan conocimiento, porque todos y todas cuentan.