El primer concierto, celebrado en el recinto Iberdrola Music, al sur de Villaverde Alto y junto al límite municipal de Getafe, reunió a más de 50.000 asistentes que corearon temas como 'Las de la intuición', 'La tortura', 'Waka Waka' y 'BZRP Music Sessions #53', el tema en el que la artista colombiana dedicó varios reproches a Gerard Piqué y Clara Chía. La cantante actuará también este sábado y el domingo, además de los días 25, 26 y 27 de septiembre y 2, 3, 4, 9, 10 y 11 de octubre.
Para la ocasión se ha levantado un parque temático propio, bautizado como Macondo Park, con ocho pabellones dedicados a distintas actividades multiculturales en homenaje a la cultura latinoamericana. El recinto es conocido ya entre buena parte del público como el Estadio Shakira.
A través de su cuenta en la red social X, Pedro Ruiz cargó contra la expectación generada por este tipo de macroconciertos y contra el desplazamiento masivo de público hasta la capital para asistir a un solo espectáculo. Las entradas para la residencia madrileña parten de 73 euros y alcanzan los 725 euros en la modalidad Platinum.
«Con todos mis respetos a Shakira, me cuesta mucho entender el esfuerzo económico y de viajes que hacen miles de personas para ir a los conciertos multitudinarios», Pedro Ruiz, presentador de televisión.
El comunicador barcelonés matizó que es consciente de que la buena música «libera y alegra», pero insistió en que no comparte la dimensión del entusiasmo colectivo que despiertan citas de este tipo, un fenómeno que atribuyó a «la gran decepción de todo lo demás».
«El punto de histeria que sostiene todo esto me pasma un poco», Pedro Ruiz, presentador de televisión.
Antes de que Ruiz se pronunciara, los vecinos de Villaverde ya habían denunciado en las semanas previas el impacto de la residencia sobre su descanso y su movilidad, en jornadas que se prolongan hasta doce horas con más de 50.000 asistentes diarios. En el programa 'Espejo Público', un residente del barrio explicó que el ruido «va a molestar todo el día porque no solo son las 12 horas del concierto, sino también los ensayos».
Otra vecina relató en el mismo programa las restricciones de acceso al barrio durante los días de concierto: «Nos reducen la movilidad por completo, nos vemos encerrados en nuestras casas. Hay vecinos que han venido a las 12 de la noche y la Policía no les ha dejado entrar». La fricción entre grandes eventos musicales y los barrios que los acogen acompaña a Madrid desde la apertura de sus recintos al aire libre, y la magnitud de esta residencia de doce fechas la sitúa entre las citas de mayor impacto logístico de la temporada, en un otoño cultural marcado también por otros regresos y estrenos, como el de Penélope Cruz en el Festival de San Sebastián.


