Según la versión preliminar recogida por la PNC, los agentes hallaron los dos cuerpos junto al vehículo que la pareja había utilizado para arribar al lugar, todavía en marcha. La corporación no reportó signos de violencia externa aparente, un dato que, sin descartar otras hipótesis, orienta las diligencias hacia una muerte por intoxicación.
La hipótesis inicial apunta al monóxido de carbono, un gas incoloro e inodoro que se genera por la combustión incompleta de motores. En espacios cerrados o con ventilación insuficiente, su acumulación puede provocar pérdida de conciencia y la muerte sin que las víctimas perciban el peligro. Precisamente por su carácter inadvertible, este tipo de intoxicaciones se produce con frecuencia mientras las personas duermen o están en reposo.
La confirmación oficial de la causa de muerte corresponde al Instituto de Medicina Legal, dependencia del Órgano Judicial encargada de practicar las autopsias y determinar por vía pericial si la intoxicación fue, en efecto, el factor mortal o si concurrieron otras circunstancias. Ese dictamen suele requerir varios días o semanas, según la complejidad de los análisis toxicológicos.
La Fiscalía General de la República (FGR), a través del fiscal general, es la institución llamada a determinar si existen elementos para abrir una investigación penal formal, en el supuesto de que los resultados periciales apunten a la intervención de terceros o a cualquier circunstancia que se aparte de una muerte accidental. Hasta lo informado por la PNC, no se habían señalado indicios de violencia física en los cuerpos.
El procedimiento aplicable establece que, ante una muerte de causa no evidente ocurrida en un establecimiento comercial, la PNC debe acordonar la escena, recabar evidencia y notificar tanto a la FGR como al Instituto de Medicina Legal para el levantamiento de los cuerpos. Los administradores del motel quedan sujetos a las diligencias como testigos y podrían responder civilmente si se determinara alguna negligencia vinculada a las condiciones de ventilación del inmueble.
La PNC indicó que continuará con las diligencias en las próximas horas, incluida la revisión de cámaras de seguridad del establecimiento, de existir, y las entrevistas al personal que estaba de turno al momento del hallazgo. Esos elementos serán clave para reconstruir la cronología de los hechos y estimar el momento en que ambas personas habrían perdido la vida.
Casos por intoxicación con monóxido de carbono en recintos cerrados no figuran de forma frecuente en los partes policiales que la PNC divulga en el país, lo que distingue este hallazgo de los sucesos más comunes que atiende la corporación a diario en los distintos departamentos. La combinación de una pareja, un motel y un vehículo encendido dentro de la habitación explica el interés de las autoridades por esclarecer el hecho con mayor detalle.
En apego al procedimiento estándar que resguarda la identidad de las personas fallecidas hasta la notificación a sus familiares, las autoridades no habían identificado públicamente a las víctimas mientras se completaban las diligencias. Tampoco se había precisado si ambas eran residentes de Sonsonate o de otro departamento, ni las circunstancias que las llevaron a hospedarse en el motel.
Las autoridades pidieron cautela hasta que el dictamen pericial del Instituto de Medicina Legal permita establecer con certeza la causa de la muerte. De confirmarse la intoxicación accidental, el caso quedaría cerrado sin proceso penal; de aparecer indicios de participación de terceros o de negligencia en las condiciones del establecimiento, la investigación pasaría a manos de la FGR. Los resultados toxicológicos, previstos para los próximos días, marcarán el rumbo del expediente.

