Harimoto aprendió a batear con la mano izquierda después de que un accidente a los cuatro años le dejara quemaduras que limitaron la movilidad de su brazo derecho, según la reseña difundida por medios japoneses. La misma versión precisa que sobrevivió a la bomba a los cinco años.
Su carrera se desarrolló en varios equipos de la liga profesional nipona, entre ellos los poderosos Yomiuri Giants. El apodo de "Máquina de Hits" resumió su potencia al bate a lo largo de más de dos décadas.
Los 3,085 hits que acumuló permanecen como récord del béisbol profesional japonés, un dato que ilustra la dimensión de su legado en un país donde el deporte goza de enorme arraigo popular, comparable al que en Panamá tienen figuras como Ismael Laguna en el boxeo.
Tras su retiro, Harimoto trabajó como comentarista de televisión. En 1990 fue incluido en el Salón de la Fama del Béisbol Japonés, el máximo reconocimiento del deporte en ese país.