|
PortadaPanamáDeportesEconomía
MERCADOS PA
Cargando cotizaciones…
Última hora
  1. Los ataques a buques en el estrecho de Ormuz tocan máximo anual y el crudo cae 27%
  2. Contraloría retira a sus funcionarios de las juntas directivas estatales por la norma PEP

Estudiantes de la UTP denuncian robos recurrentes en las paradas de Condado del Rey

«No importa cuánto fue lo que te robaron, sino que te robaron todo lo que tú tenías para poder estudiar», dijo Anika Batista, presidenta del Centro de Estudiantes.

Por Redacción de El Hemiciclo·
3 min de lectura
Comentarios

El Ministerio Público investiga el asalto que sufrió Julio Fuentes, de 25 años, estudiante de maestría de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), quien denunció que fue drogado, golpeado y despojado de sus pertenencias dentro de un taxi colectivo tras salir del campus de Condado del Rey. El caso se inscribe en una seguidilla de robos que, según el Centro de Estudiantes, golpea a la comunidad universitaria en las paradas de transporte cercanas al recinto.

Fuentes abordó el taxi colectivo cerca de las 10:00 de la noche en la parada de buses de Centennial, en Condado del Rey, con destino a Panamá Oeste. Según relató a las autoridades, al tomar la Vía Centenario y acercarse al puente del mismo nombre, del aire acondicionado del vehículo comenzó a dispersarse un aerosol aromatizante. A la altura de Merca Panamá sintió una fuerte somnolencia, momento en que un hombre sentado en el asiento trasero lo sujetó por el cuello.

Los agresores sacaron un arma de fuego, lo golpearon en el rostro y lo amenazaron de muerte; el estudiante resultó con lesiones en los pómulos, el ojo izquierdo y los labios. Le exigieron transferencias de dinero por plataformas digitales y le quitaron una computadora portátil, un iPhone, una bocina, tarjetas bancarias, su carné universitario de maestría y sus lentes graduados, con pérdidas reportadas por $1,355. Cerca de las 10:40 de la noche, tras cruzar el puente Centenario, lo dejaron a un costado de la carretera junto a unos expendios de comida; un transeúnte le prestó un celular para avisar a su padre.

La investigación incorporó capturas que ubicaron el celular robado en el área de la avenida Eloy Alfaro, cerca del Terraplén y de un comercio de venta de celulares. Después, la familia recibió llamadas de un hombre con acento extranjero que ofrecía devolver el equipo a cambio de un encuentro en la Plaza 5 de Mayo, ofrecimiento que Fuentes y sus familiares reportaron a los fiscales. La causa permanece abierta.

El caso de Fuentes no es aislado. Anika Batista, presidenta del Centro de Estudiantes y estudiante de quinto año de Ingeniería de Alimentos, aseguró que los robos ocurren tanto dentro del campus como en sus alrededores, con las paradas de transporte como el punto de mayor preocupación. Según recordó, un semestre atrás el Centro de Estudiantes llegó a recibir entre dos y cuatro reportes diarios, con un patrón repetido: durante las horas de mayor movimiento, una persona se acerca por detrás con un cuchillo, un destornillador u otro objeto punzante mientras otra empuja al estudiante y le arrebata el teléfono o la cartera.

"Puede ser una red criminal que se dedica a buscar como target a estudiantes en las paradas", planteó Anika Batista, presidenta del Centro de Estudiantes de la UTP, aunque aclaró que no cuenta con elementos para afirmar que se trate de una estructura organizada.

Batista relató que algunos de los presuntos responsables son hombres adultos que utilizan gorras y se visten de manera que pueden confundirse entre los estudiantes, y que en ocasiones han ingresado a actividades universitarias haciéndose pasar por alumnos. Para la dirigencia estudiantil, el impacto va más allá del valor de lo sustraído: en la UTP, un celular de $200 a $400 o una computadora desde $400 son herramientas indispensables para utilizar los programas de trabajo de varias carreras.

"No importa cuánto fue lo que te robaron, sino que te robaron todo lo que tú tenías para poder estudiar", dijo Anika Batista, presidenta del Centro de Estudiantes de la UTP.

Ante la reiteración de los casos, el Centro de Estudiantes se reunió con unidades policiales de Condado del Rey y con la rectora de la UTP, Ángela Laguna; inicialmente se acordaron rondas dentro del campus y presencia policial en las paradas. Tras gestiones con la Alcaldía de Panamá se instalaron cámaras de videovigilancia y botones de emergencia. Batista consideró que estas medidas ayudan a la prevención, pero reclamó cambios en el criterio con que se procesan las denuncias, pues sostiene que muchos casos de robo de teléfonos no avanzan porque el valor del equipo no alcanza el monto exigido para su tramitación. "Más luces, más visibilidad para los estudiantes", resumió.

El director general de la Policía Nacional, Jaime Fernández, reconoció que existe una dificultad para atender los robos dentro de las universidades. El expediente de Fuentes se suma a otros casos de delitos patrimoniales y organizados de conocimiento reciente en el país, como el que persigue la fiscalía tras desmantelar una red de blanqueo y narcotráfico con 12 aprehendidos. Para Batista, el problema ya dejó de ser una sucesión de casos aislados: es una situación que condiciona la manera en que miles de jóvenes llegan, estudian y regresan a sus casas.

¿Qué te ha parecido esta pieza?

Siguiente en Nación →Los ataques a buques en el estrecho de Ormuz tocan máximo anual y el crudo cae 27%
¿Tienes información para ampliar esta noticia? Escríbenos por el canal para informantes — protegemos a las fuentes.¿Error en este artículo? → Infórmanos

Comentarios

Comentas como Anónimo — seudónimo generado localmente, sin cuenta
0/1000

Cargando la conversación…

Los comentarios son anónimos. El Hemiciclo no registra IPs ni vincula comentarios a cuentas de usuario. Tu seudónimo y tus comentarios se guardan solo en este dispositivo. Conexión cifrada (HTTPS).

Sigue leyendo en El Hemiciclo