El cuerpo policial ha pedido a la Fiscalía que estudie presentar cargos por homicidio corporativo por negligencia grave, infracciones en materia de salud y seguridad, fraude y delitos relacionados con el fraude, además de conducta indebida en el ejercicio de funciones públicas. Ninguno de los señalados ha sido formalmente acusado ante un tribunal: la decisión sobre si existen indicios suficientes para procesarlos corresponde ahora al Ministerio Público británico, que ejerce la acción penal en Inglaterra y Gales a través del Crown Prosecution Service.
El subcomisario adjunto Kevin Southworth ha calificado el envío del expediente como "un momento decisivo en la investigación policial de esta devastadora tragedia". El responsable ha reconocido que han transcurrido nueve años desde el incendio y ha defendido la dimensión de las pesquisas como justificación del plazo.
"Nuestro equipo, formado por 220 investigadores, ha trabajado incansablemente para cumplir nuestro compromiso con las familias de las víctimas, los supervivientes, los residentes y todas las personas afectadas por el incendio, y hacerlo dentro de este plazo", ha señalado Kevin Southworth, subcomisario adjunto de la Policía Metropolitana.
Southworth ha insistido en que se trata de "una de las investigaciones más complejas que jamás haya llevado a cabo" un organismo británico y ha subrayado que "su magnitud es realmente enorme". El mando ha admitido el coste de la demora para quienes aguardan respuestas, aunque ha reivindicado la necesidad de un trabajo exhaustivo que presente a la Fiscalía "las pruebas más sólidas posibles".
Más de 15.000 personas analizadas
La investigación ha examinado la implicación de más de 15.000 personas y 700 organizaciones vinculadas con la torre, según la Policía Metropolitana. El material reunido incluye informes que suman 12.600 páginas, con remisiones a más de 45.000 documentos, imágenes y otros elementos de prueba, además de 165 millones de archivos electrónicos y 14.700 declaraciones tomadas a testigos y afectados.
Bajo custodia policial permanecen más de 27.000 piezas probatorias, entre ellas revestimientos, materiales aislantes, puertas, ventanas y otros componentes del inmueble, hasta tornillos y tuercas de su estructura. El revestimiento exterior del edificio ha sido señalado desde el inicio como el factor que facilitó la rápida propagación de las llamas por un bloque de viviendas sociales del oeste de Londres.
El origen del fuego y la crisis de May
Un fallo eléctrico en un refrigerador, poco después de la medianoche del 14 de junio de 2017, originó un fuego de tal intensidad que más de 250 bomberos necesitaron 24 horas para controlarlo. El siniestro provocó una profunda crisis política para la entonces primera ministra Theresa May, que afrontó una fuerte presión pública ante la oleada de reproches de familiares y supervivientes, quienes denunciaron un estado de marginación y lo que calificaron de desprecio hacia sus vidas.
La vía elegida por la Policía británica contrasta con la española, donde la instrucción penal recae en un juez y la Fiscalía archiva o impulsa las causas, como ocurrió con la decisión de la Fiscalía madrileña de archivar 179 denuncias por la gestión de las residencias en la pandemia. La Fiscalía británica deberá resolver ahora si alguno de los señalados llega a sentarse en el banquillo antes de que se cumpla una década del incendio, en junio de 2027.


