Los datos proceden del cómputo de 62.168 secciones electorales, de un total de 499.248 que el TSE tiene previsto recoger en todo el país, por lo que el resultado podría variar conforme avance el escrutinio. De confirmarse la tendencia, Bolsonaro evitaría la segunda vuelta que prevé la Constitución brasileña para los casos en que ningún candidato supere el 50% de los votos válidos en la primera cita con las urnas.
La participación se situó en el 78,83%, de acuerdo con el último boletín del TSE, en el rango habitual de los procesos electorales brasileños, donde el voto es obligatorio para los ciudadanos de entre 18 y 70 años. El mismo boletín recoge un 1,56% de votos en blanco y un 2,4% de sufragios nulos sobre el total escrutado.
Jair Bolsonaro, inelegible hasta 2030
La candidatura de Flávio Bolsonaro llega marcada por la inhabilitación de su padre, Jair Bolsonaro, declarado inelegible por el TSE hasta 2030 por abuso de poder político y uso indebido de los medios de comunicación durante la campaña de 2022, en la que el entonces presidente perdió la reelección frente a Lula da Silva. Aquella segunda vuelta, celebrada en octubre de 2022, se saldó con un 50,9% para Lula frente a un 49,1% para Bolsonaro padre, el resultado más ajustado de la historia reciente del país.
El escenario actual contrasta con aquel desenlace: si los datos provisionales se confirman, Flávio Bolsonaro lograría lo que su padre no consiguió, una victoria directa sin segunda vuelta, en un sistema que exige superar el 50% de los votos válidos —descontados blancos y nulos— para evitar el balotaje.
Lula da Silva, de 80 años, buscaba un cuarto mandato tras los que ejerció entre 2003 y 2010 y el iniciado en enero de 2023. El liberalismo económico y conservadurismo social que representa el Partido Liberal y el programa del mandatario saliente, centrado en políticas sociales y cooperación regional, han marcado una campaña en la que la inflación y la seguridad pública figuraron entre los ejes del aspirante.
El TSE, órgano encargado de organizar y fiscalizar el proceso electoral desde la Constitución de 1988, actualiza los datos sección por sección a medida que llegan desde los municipios del país, aunque el calendario de consolidación de resultados no constaba en el último boletín difundido. El desenlace tendrá repercusión en el mapa político sudamericano, donde Brasil ocupa un peso determinante como mayor economía de la región y miembro del grupo BRICS, junto a otras potencias emergentes como la China que ha rebajado un 98% sus partículas contaminantes.
Con el 12,45% del recuento, el TSE mantenía a Bolsonaro por encima del 51% y a Lula en el 40,71%, una distancia de más de diez puntos que, de sostenerse, proclamaría al candidato del Partido Liberal sin necesidad de una segunda ronda.


