La federación ha puesto énfasis en el trabajo con categorías menores como vía para revertir la ausencia prolongada de la selección mayor en citas mundialistas. El Salvador no ha disputado una Copa del Mundo desde España 1982, y ese antecedente ha marcado buena parte del debate público sobre la necesidad de fortalecer las divisiones formativas antes que apostar únicamente por soluciones de corto plazo en el combinado absoluto.
La hoja de ruta contemplaría la participación de las selecciones juveniles en torneos y eliminatorias regionales bajo el paraguas de la Concacaf, aunque hasta el momento la FESFUT no ha detallado con precisión las sedes ni los rivales confirmados para cada categoría. La federación ha señalado que los compromisos definitivos se comunicarán conforme avancen las gestiones con las federaciones homólogas de Centroamérica y el resto de la confederación.
Este tipo de planificación se enmarca en los procesos que exige la Concacaf a sus federaciones miembro para acceder a torneos clasificatorios como los premundiales sub-17 y sub-20, competencias que sirven de filtro para las citas mundialistas de esas categorías organizadas por la FIFA. El calendario internacional de selecciones juveniles suele definirse con al menos un semestre de antelación para permitir la logística de viajes, visas y preparación física de los planteles.
La FESFUT ha atravesado en los últimos años procesos de reorganización interna, incluidos cambios en las comisiones técnicas encargadas de las selecciones menores, en un esfuerzo por profesionalizar la captación de talento desde las academias afiliadas a la Liga GanaPlay y otros clubes de las divisiones inferiores del fútbol salvadoreño.
El fortalecimiento de las categorías juveniles responde también a una demanda histórica de la afición salvadoreña, que ha visto cómo selecciones de países vecinos como Costa Rica y Honduras han logrado clasificaciones mundialistas en las últimas décadas, mientras El Salvador ha quedado relegado a participaciones intermitentes en torneos de la Liga de Naciones de la Concacaf y a eliminatorias sin acceso a la fase final.
Desde el punto de vista institucional, la FESFUT opera bajo los estatutos de la FIFA y la Concacaf, que exigen a las federaciones nacionales mantener procesos activos de desarrollo de fútbol base como condición para acceder a fondos de asistencia técnica y financiera. Estos programas, canalizados a través del Forward Development Programme de la FIFA, han servido en años recientes para financiar infraestructura y capacitación de entrenadores.
Hasta el momento no se han pronunciado voces oficiales del Comité Ejecutivo de la FESFUT que detallen el presupuesto asignado a esta agenda internacional de selecciones juveniles, ni tampoco representantes de los clubes de la Liga GanaPlay que eventualmente cederían jugadores para estos procesos, lo que deja pendiente precisar el alcance del compromiso económico detrás del anuncio.
La afición y los medios especializados han recibido con cautela este tipo de anuncios en el pasado, luego de que planificaciones similares presentadas por gestiones anteriores de la federación no siempre se tradujeran en una participación sostenida de las selecciones menores en torneos internacionales, atribuida en ocasiones a limitaciones presupuestarias y a la rotación de directivos al frente del organismo rector del fútbol nacional.
De concretarse conforme a lo planificado, el cierre de 2026 y el primer semestre de 2027 marcarían un periodo relevante para medir el estado real de las canteras salvadoreñas. La próxima Copa Mundial de la FIFA se disputará en 2026 en EE.UU., México y Canadá sin la participación de la selección absoluta de El Salvador, lo que añade presión sobre los procesos de formación para intentar asegurar presencia en citas futuras, tanto en categorías juveniles como, eventualmente, en la rama mayor.
La FESFUT no ha fijado todavía una fecha pública para presentar el calendario definitivo con rivales, sedes y fechas exactas de cada microciclo, por lo que se espera que en las próximas semanas la federación amplíe la información a través de sus canales oficiales y de las federaciones homólogas de la región centroamericana involucradas en estas gestiones.

