El compromiso entre Santa Fe y Deportivo Cali tuvo que trasladarse al estadio La Independencia, de Tunja. El traslado volvió a poner en tensión la administración de Sencia, concesionario encargado del complejo bogotano, frente al calendario del fútbol profesional en el principal escenario de la capital.
La agenda de conciertos arranca con dos presentaciones de BTS, programadas para el 2 y 3 de octubre, que según Sencia demandarán uno de los montajes de mayor formato del año. El regreso del grupo surcoreano al país explica buena parte de los días de preparación que mantendrán vetado el terreno de juego.
El calendario continuará el 24 de octubre con Fonseca en la Casa, primera presentación del artista bogotano como cabeza de cartel en El Campín después de más de dos décadas de carrera. El 31 de octubre llegará Ryan Castro con Awooween, un espectáculo pensado para Halloween con escenario de 360 grados.
Noviembre sumará la primera presentación en solitario de Los Tigres del Norte en un estadio colombiano, además de Megaland Bacano, el 20 de noviembre, que reunirá a más de quince artistas. Un día después, el 21 de noviembre, el vallenato tomará el estadio con Juntos de Nuevo, Misión Campín, con nombres como Jean Carlos Centeno, Binomio de Oro, Nelson Velásquez, Hebert Vargas y Alex Manga.
La programación cerrará con Karol G, que tendrá tres fechas consecutivas los días 4, 5 y 6 de diciembre, jornadas que según el concesionario exigirán una nueva operación logística de gran envergadura sobre el terreno de juego. Cada montaje de gran formato obliga a periodos adicionales de recuperación de la cancha, que suman días sin actividad deportiva.
Frente a los cuestionamientos, Sencia sostuvo que la programación de espectáculos se define con anticipación y que los clubes conocen de antemano las fechas en que el estadio no estará disponible para el fútbol. El concesionario indicó además que, durante 2026, El Campín ha recibido 53 partidos frente a cinco eventos culturales y de entretenimiento, una cifra con la que buscó desmontar la percepción de que los conciertos desplazan al deporte.
La convivencia entre música y fútbol en El Campín no es nueva: el estadio, inaugurado en 1938 y remodelado para la Copa América de 2001, ha alternado históricamente los partidos de Santa Fe y Millonarios con giras internacionales que exigen cerrar la gramilla durante semanas. La imposibilidad de que Santa Fe femenino disputara su final volvió a encender ese debate recurrente.
La discusión llega en una semana en la que el fútbol capitalino concentra la atención por otros motivos: este jueves, Nacional y Millonarios juegan el superclásico con James de vuelta, un compromiso que no se disputa en El Campín pero que refuerza el peso del estadio bogotano en el calendario de la Liga BetPlay Dimayor.
Con la agenda fijada hasta comienzos de diciembre, la disponibilidad de El Campín para el fútbol profesional seguirá supeditada a los tiempos de montaje y desmontaje de cada evento y a los periodos de recuperación de la gramilla que exige cada concierto de gran formato.
