Las australianas, bronce en los Juegos de París, afrontaron el choque sin tres de sus jugadoras más determinantes: Alanna Smith, con molestias en el gemelo; Ezi Magbegor, con rotura de ligamento cruzado, y la base Jade Melbourne, aquejada de gripe. Con solo nueve efectivas disponibles, el conjunto de Sandy Brondello arrancó enchufado con dos triples consecutivos de Stephanie Reid, pero España respondió de inmediato.
La ovetense Iyana Martín replicó con otros dos triples que, sumados a una contra de Awa Fam, dieron la primera ventaja a las españolas (6-10). Mediado el primer cuarto, la entrada de la veterana Alba Torrens —inédita desde el debut en el torneo— junto a la segunda unidad impulsó al equipo europeo, que llegó a abrir una brecha de 14 puntos apoyándose en defensa, circulación de balón y canastas en transición.
Uno de los pulsos más interesantes de la noche enfrentó a dos de las jóvenes revelación del campeonato: la base española Iyana Martín y la australiana Izzy Borlase, autora de 30 puntos ante Italia en la fase anterior y reducida este jueves a apenas ocho. En la previa, Méndez pidió a sus jugadoras fidelidad al estilo que llevó a España hasta cuartos: compartir el balón, un principio que Iyana, Fam y Gustafson ilustraron con una circulación resuelta con canasta de la jugadora de Portland Fire.
Antes del partido, Méndez introdujo su primera variación de quinteto inicial en todo el Mundial: dio entrada a Gustafson por Carrera para neutralizar el poderío físico de la australiana Aokuso en la pintura. La decisión funcionó, y España se marchó al descanso con un contundente 58-37, reflejo de un 73% de acierto en el triple (8 de 11 intentos) frente al desgaste físico de unas Opals que habían jugado la noche anterior y a las que solo sostuvo Reid, con 11 puntos.
La zona española frena a Australia
El tercer cuarto bajó el ritmo anotador de ambos equipos, con un parcial de 6-6 a falta de menos de dos minutos, mientras la zona defensiva planteada por las subcampeonas de Europa dejó sin soluciones al ataque australiano. En el último periodo, Méndez reclamó calma a sus jugadoras tras reprender a Gustafson por precipitarse en ataque, un desajuste que Australia aprovechó para recortar distancias hasta los 13 puntos antes de que España sentenciara.
El conjunto español terminó el encuentro con cuatro jugadoras por encima de los diez puntos: Gustafson (16), Martín (14), Conde (10) y una revulsiva Flórez (10), elegida MVP del partido. El ambiente en la grada, con una notable presencia de aficionados españoles, contribuyó a sostener la intensidad del equipo durante los momentos de mayor apretón australiano.
La selección femenina de baloncesto vuelve así a unas semifinales mundialistas ocho años después de su última participación en un torneo intercontinental, en Tenerife 2018, donde logró el bronce. En su palmarés reciente figuran también la plata de Turquía 2014 y el bronce de República Checa 2010, si bien España no logró clasificarse para la edición de 2022. La cita alemana coincide con un calendario intenso para el deporte español, con la Vuelta 2026 recorriendo sus etapas finales.
Para ello, España deberá superar este sábado a Estados Unidos, considerada la gran favorita al oro del torneo. Nunca antes la selección femenina española ha disputado una final del Mundial: su mejor registro sigue siendo la plata de Turquía 2014.

