El comportamiento del selectivo madrileño estuvo condicionado por la evolución del mercado energético y por la percepción de riesgo geopolítico derivada del conflicto entre Washington y Teherán. Dentro del índice, Repsol lideraba las caídas con un retroceso del 2,9% en el arranque, en línea con el desplome del precio del crudo, que penaliza directamente a las petroleras al reducir el valor de su producción. Le seguían Naturgy, con una caída del 1,4%, y Acerinox, que cedía un 0,4%.
En el lado opuesto, IAG se anotaba la mayor subida, del 4%, favorecida por el abaratamiento del combustible, que constituye uno de los principales costes operativos de las aerolíneas. Grifols avanzaba un 2,2% e Inditex, un 2%, arrastrando al conjunto del índice hacia terreno claramente positivo.
El desplome del crudo y los mensajes entre Washington y Teherán
El barril de Brent, de referencia en Europa, cotizaba en torno a los 90,2 dólares tras retroceder un 6,8%, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, se situaba sobre los 83,6 dólares tras caer un 6,5%. La corrección se produjo después de que los precios del petróleo hubieran repuntado en las semanas previas por el temor a una escalada militar en Oriente Medio que afectara a las rutas de exportación del golfo Pérsico.
El origen del abaratamiento estuvo en los indicios de un acercamiento diplomático. Baqaei confirmó este lunes la existencia de un intercambio de mensajes con Estados Unidos, aunque matizó que la prioridad del Gobierno iraní «en la situación actual es defender nuestra soberanía e integridad territorial y proteger a nuestro pueblo» de lo que calificó como «crímenes de guerra» cometidos por Washington. Por el momento, ni el Departamento de Estado estadounidense ni la Casa Blanca han emitido una declaración pública que confirme el contenido o el canal de esos contactos, mientras Teherán mantiene que condiciona cualquier avance al cese de lo que considera acciones hostiles.
El episodio se enmarca en una escalada que se remonta a la retirada unilateral de Estados Unidos del acuerdo nuclear de 2015 (JCPOA) durante la primera Administración Trump, y que ha atravesado sucesivos episodios de sanciones y amenazas mutuas. El estrecho de Ormuz, paso obligado para buena parte del crudo exportado por los países del golfo, ha sido en distintas ocasiones foco de tensión ante posibles bloqueos o ataques a la navegación, con impacto inmediato en los precios internacionales del petróleo. La combinación de tensión geopolítica y anuncios de deshielo ha marcado históricamente la volatilidad del mercado energético.
Resultados empresariales y movimientos corporativos
En el terreno empresarial, la aseguradora Línea Directa comunicó un beneficio neto de 52,09 millones de euros en el primer semestre del año, un 19% más que en el mismo periodo de 2025. Acciona Energía, por su parte, anunció la venta de una cartera eólica de 361 megavatios en España a la portuguesa Galp por 432 millones de euros, sin deuda financiera en el perímetro de la operación, dentro del proceso de rotación de activos que varias energéticas españolas han emprendido en los últimos ejercicios para reforzar su posición de caja.
El banco Sabadell inició este lunes un programa de recompra de acciones propias por un importe máximo de 331 millones de euros, con el objetivo de retenerlas en autocartera para su posterior amortización mediante una reducción de capital, una fórmula habitual entre las entidades financieras españolas para retribuir al accionista.
El comportamiento alcista no se limitó a la plaza española. El FTSE 100 de Londres subía un 0,5% en la apertura, el Dax de Fráncfort avanzaba un 1,4% y el Cac 40 de París ganaba un 0,9%, en una sesión en la que el abaratamiento del petróleo actuó como principal catalizador para las bolsas europeas, especialmente para sectores intensivos en consumo energético como el transporte y la industria.
En el mercado de deuda, la rentabilidad del bono español a diez años se situaba en el 3,6%, tras retroceder un 1,2%. El euro, por su parte, se apreciaba frente al dólar hasta negociarse a un tipo de cambio de 1,1407 dólares por unidad.
La evolución de los mercados en las próximas sesiones dependerá en gran medida de si el intercambio de mensajes entre Washington y Teherán se traduce en gestos concretos, como una tregua verificable o la reanudación de negociaciones formales sobre el programa nuclear iraní. Dada la volatilidad histórica del crudo ante los focos de conflicto en Oriente Medio, estos repuntes de optimismo pueden revertirse con rapidez si se producen nuevos incidentes militares en la región, un escenario que la Unión Europea y organismos como la Agencia Internacional de la Energía Atómica seguirán de cerca por su impacto tanto en la estabilidad regional como en los mercados energéticos globales.


