El médico y dirigente del FMLN enmarca la propuesta en un discurso sobre la institucionalidad del país, en el que también cuestiona el estado del sistema de salud pública y las políticas económicas de la actual administración. Aguirre sostiene que el debilitamiento de los gobiernos municipales redujo la capacidad de respuesta ante necesidades locales en infraestructura, salud comunitaria y servicios básicos.
La discusión sobre la autonomía municipal arrastra años en El Salvador. La reforma aprobada por la Asamblea Legislativa en 2021 redujo el número de municipios de 262 a 44, y desde entonces la asignación de fondos del Fondo para el Desarrollo Económico y Social (FODES) ha sido objeto de disputa entre las alcaldías y el Órgano Ejecutivo, que concentra buena parte de la ejecución presupuestaria a través de instituciones centrales.
Según el planteamiento del candidato, el sistema de salud pública enfrenta carencias que golpean sobre todo a la población con menores recursos, en particular en zonas rurales donde la presencia de unidades de salud depende en buena medida de la gestión municipal. Aguirre vincula esa situación con la reducción de competencias y recursos de las alcaldías tras la reforma territorial.
Sobre la economía, el candidato del FMLN cuestiona el rumbo del gobierno, aunque el material disponible no precisa qué datos concretos citó en su intervención. El Banco Central de Reserva es la entidad que reporta oficialmente las cifras de crecimiento y actividad económica del país.
El FMLN gobernó El Salvador entre 2009 y 2019, bajo las presidencias de Mauricio Funes y Salvador Sánchez Cerén, y desde entonces ocupa un papel de oposición minoritaria en la Asamblea Legislativa, donde Nuevas Ideas concentra una amplia mayoría de las 60 curules del Salón Azul. La propuesta de recuperar poder municipal se suma a los planteamientos de otras fuerzas que han señalado la centralización como eje de la actual gestión.
La agenda de descentralización aparece también entre otros actores de oposición, en una carrera presidencial marcada por tensiones internas en distintos partidos, como las que Claudia Ortiz denunció dentro de Vamos durante su propio proceso interno.
La propuesta del 10% del presupuesto para el desarrollo local queda, de momento, como planteamiento de campaña, sin detalle sobre el mecanismo de implementación ni sobre una fecha para su eventual formalización.

