El incendio se originó sobre las 16:00 horas del martes en esa parcela agrícola de Tuéjar, dentro de una zona catalogada como reserva de la biosfera, según publicó OKDIARIO. El viento y las condiciones de humedad complicaron desde el primer momento las labores de extinción, hasta situar las llamas fuera del control de los medios desplegados sobre el terreno. Bernabé precisó que todas las hipótesis siguen abiertas mientras avanza la investigación.
«Tanto si es provocado como si es consecuencia de una negligencia. Pero, desde luego, lo que sí podríamos decir es que no parece que sean causas naturales», Pilar Bernabé, delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana.
La delegada añadió que «el factor humano sería determinante» en el origen del incendio y que el entorno de la parcela «también se está investigando». El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona), unidad de la Guardia Civil especializada en delitos medioambientales, asume estas pesquisas, que en caso de imprudencia grave o intencionalidad pueden derivar en responsabilidad penal conforme al Código Penal, que castiga el incendio forestal con penas de uno a cinco años de prisión.
Para tratar de contener el fuego, la Generalitat Valenciana movilizó a primera hora de este miércoles nueve unidades terrestres, dos helitransportadas y cinco autobombas de bomberos forestales, además de tres dotaciones y cinco brigadas forestales. A ese despliegue se sumaron dos dotaciones de cada uno de los consorcios de bomberos de las diputaciones de Alicante, Castellón y Valencia, y dos del área de seguridad de Castellón.
El operativo se completa con once medios aéreos —nueve de la Generalitat y dos del Gobierno central—, una sección de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y cuatro brigadas forestales del Ministerio para la Transición Ecológica. La coordinación de estos medios estatales y autonómicos responde al reparto competencial en extinción de incendios, en el que las comunidades dirigen los operativos y la Administración central aporta refuerzos aéreos y militares.
Casi 11.000 hectáreas quemadas este verano
El fuego de Tuéjar llega al cierre de un verano especialmente severo para la Comunidad Valenciana, donde los incendios forestales han calcinado cerca de 11.000 hectáreas, muy por encima de las poco más de 1.000 quemadas durante todo el verano de 2025. Las altas temperaturas y los niveles de humedad registrados en los últimos meses figuran entre los factores que han agravado el riesgo de propagación en la región, un patrón que este verano golpeó también al mundo agrícola valenciano, entre otros episodios que han disparado la inquietud del campo.
Los grandes incendios forestales han marcado la memoria reciente del territorio: en junio de 2012, el fuego de Cortes de Pallars arrasó cerca de 30.000 hectáreas y obligó a desalojar a varios miles de personas, uno de los mayores siniestros de la historia de la Comunidad Valenciana. La investigación sobre el origen del actual incendio se extiende al entorno de la parcela agrícola donde arrancaron las llamas, mientras continúan los trabajos de extinción.


