A las seis de la mañana en la España peninsular —las cinco en Canarias—, Bretos abrió su primera emisión con una declaración de intenciones dirigida a los oyentes y al equipo del programa. "Precisión quirúrgica en la información, mucha curiosidad, que cada minuto del programa esté pensado, pulido y mimado, y, sobre todo, ganas reales de estar a gusto haciendo radio", enumeró como hoja de ruta, según pudo escucharse en la propia emisión, en la que pidió a la audiencia: "Exíjanos ese compromiso".
El periodista no eludió la situación que atraviesa la emisora tras la marcha de Barceló, una decisión que en su momento generó controversia entre parte de la audiencia y del sector radiofónico. "He aprendido que la confianza de los oyentes se gana cada día", afirmó, y añadió que el equipo se iba a "dejar la piel cada mañana" para sostener ese vínculo. El propio Bretos apeló a los oyentes para que exijan a su equipo el compromiso anunciado, una fórmula habitual en el oficio para anticiparse a las comparaciones con la etapa anterior.
El cambio en 'Hoy por hoy' no llegó aislado. La misma jornada se estrenó José Luis Sastre al frente de 'Hora 25', el otro gran programa informativo de la casa, en horario de tarde-noche. Ambos relevos conforman la apuesta de Prisa Radio para el curso 2026-2027, presentada bajo el lema "El sonido de la vida", después de un periodo marcado por críticas a la renovación de sus principales formatos informativos, según trasladó la propia compañía.
Un estreno bajo el escrutinio de las audiencias
La radio generalista en España vive desde hace más de una década un proceso de relevos generacionales en sus programas insignia. Estos cambios suelen ir acompañados de un seguimiento intenso de las cifras de audiencia del Estudio General de Medios (EGM), que la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC) publica en tres oleadas anuales y que constituye el termómetro habitual para medir el resultado de estas apuestas. Los primeros datos de la nueva etapa no se conocerán hasta la próxima publicación del EGM, conforme al calendario de la AIMC.
El relevo tiene precedentes recientes en la propia franja matinal. La marcha en 2019 de Carlos Herrera de la Cadena Ser hacia la COPE, o los sucesivos cambios de conductores en 'Herrera en COPE' y en 'Más de uno' de Onda Cero, ilustran cómo los grandes espacios de la mañana han encadenado transiciones que reordenaron el liderazgo de audiencia. 'Hoy por hoy', dirigido durante años por Iñaki Gabilondo y después por Carles Francino y Àngels Barceló, ha sido tradicionalmente uno de los magacines matinales de referencia en el EGM.
El contexto informativo del estreno tampoco fue menor. La crisis en Ceuta, desatada tras el asalto masivo a la frontera, mantenía la actualidad en el centro del debate. La ciudad autónoma, uno de los dos enclaves españoles en el norte de África junto con Melilla, ha sido históricamente un punto de fricción migratoria entre España y Marruecos, con episodios comparables en 2021, cuando la llegada de miles de personas a nado tensionó las relaciones bilaterales y obligó a la intervención del Gobierno central.
En ese marco, la Cadena Ser situó como pieza central del arranque de temporada la primera entrevista al presidente del Gobierno tras el estallido de la crisis. La gestión de fronteras vuelve a ocupar el debate político, con posiciones enfrentadas entre el Ejecutivo, la oposición y las autoridades locales de Ceuta sobre los recursos disponibles y la respuesta europea. El tratamiento de estos episodios remite tanto a la legislación española de extranjería como a los mecanismos de solidaridad migratoria que discute la Unión Europea, sin que exista hasta la fecha un consenso definitivo entre los Estados miembros sobre el reparto de responsabilidades.
Para la Cadena Ser, la apuesta por Bretos y Sastre supone también una respuesta a las dudas sobre la fidelización de audiencias en un ecosistema mediático fragmentado, donde la radio generalista compite con otras emisoras y con pódcast, plataformas digitales y redes sociales como fuentes de información matinal. Prisa, propietaria de la emisora, ha defendido en los últimos cursos la necesidad de renovar sus programas de referencia sin perder la identidad periodística que los ha sostenido durante décadas.
La expectación en torno al debut, según reconoció el propio Bretos, obedece a la presión que acompaña a cualquier cambio de esta magnitud en un programa con audiencia consolidada. El nuevo director insistió en que la relación con los oyentes no se da por sentada, sino que se construye programa a programa, y trasladó ese mensaje desde su primera intervención al micrófono.
El próximo hito para valorar el relevo será la publicación de la primera oleada del EGM que recoja los datos de la nueva temporada, que permitirá comprobar si el cambio mantiene o modifica la base de oyentes que 'Hoy por hoy' consolidó en los últimos años. Hasta entonces, la evolución de la escucha en directo y en formatos bajo demanda marcará el pulso de un curso que la emisora afronta con dos de sus grandes espacios informativos estrenando conductor.

