Al 94,7% del escrutinio de las elecciones autonómicas andaluzas, el Partido Popular de Juanma Moreno Bonilla obtenía 55 escaños en el Parlamento de Andalucía —un asiento exacto por encima de la mayoría absoluta fijada en 55 de los 109 que componen la cámara— mientras la Junta Electoral de Jaén mantenía pendiente el recuento de 23 mesas en municipios rurales donde la lluvia retrasó el cierre. En ese recuento, la diferencia entre el quinto y el sexto escaño del PP en la provincia es de 387 votos. Del resultado de esas papeletas depende si Moreno gobierna en solitario o si se ve obligado a negociar con Vox, que alcanzó 21 escaños y se convirtió en tercera fuerza del Parlamento andaluz. El PSOE se desplomó hasta los 24 escaños, su peor resultado desde la restauración democrática, y Por Andalucía desapareció de la cámara.
Los 387 votos que deciden el mapa de poder
El umbral de la mayoría absoluta en el Parlamento de Andalucía se sitúa en 55 escaños sobre un total de 109. El PP llegó a ese umbral exacto al 94,7% del recuento, lo que convierte cada papeleta pendiente en Jaén en una unidad de poder directo. Si el partido de Moreno pierde uno de sus 55 escaños en el recuento final de esa provincia, quedaría en 54 y necesitaría el apoyo externo de al menos otra formación para investir a su candidato y aprobar los presupuestos de la Junta. Con 21 escaños, Vox —liderado en la arena andaluza por Manuel Gavira— sería el único socio aritmético posible en ese escenario, lo que otorgaría a la formación de Santiago Abascal una capacidad de presión sin precedentes en el gobierno autonómico de mayor población de España.
El mayor resultado de Vox en un parlamento autonómico
Los 21 escaños que las pantallas proyectaban para Vox al cierre del escrutinio parcial representan el mejor resultado obtenido por esa formación en cualquier cámara autonómica española desde su fundación. La irrupción de Vox como tercera fuerza desplaza al PSOE a una posición de oposición debilitada y reordena la aritmética parlamentaria andaluza en torno a dos bloques que, sumados, alcanzan entre 54 y 55 escaños frente a una izquierda fragmentada e incapaz de ofrecer alternativa de gobierno. La consolidación de Vox en Andalucía tendrá lectura directa en la política nacional, dado el peso electoral y simbólico de la comunidad más populosa del país.
El hundimiento histórico del socialismo andaluz
El PSOE obtuvo 24 escaños, su peor marca desde que Andalucía celebró sus primeras elecciones autonómicas en el marco de la restauración democrática española. El partido que gobernó la Junta de forma ininterrumpida durante casi cuatro décadas —hasta la victoria de Moreno en 2018— llega a esta noche electoral sin que el material disponible permita precisar aún quién ejercerá el liderazgo de la oposición ni en qué términos se articularán las responsabilidades internas. La magnitud del retroceso sitúa al socialismo andaluz ante una crisis de representación territorial sin parangón en su historia reciente.
Por Andalucía fuera de la cámara
La coalición de izquierdas Por Andalucía no alcanzó el umbral necesario para obtener representación parlamentaria y quedó fuera de la cámara. Su desaparición del hemiciclo andaluz deja al espacio a la izquierda del PSOE sin escaños con los que articular una oposición diferenciada, concentra la representación de ese bloque ideológico en el partido socialista y reduce a dos los grupos que conformarán el arco parlamentario junto a Vox y, eventualmente, formaciones minoritarias cuyo resultado definitivo está pendiente del cierre total del escrutinio.
El recuento de Jaén y el procedimiento electoral
La legislación electoral española prevé que las mesas donde causas justificadas —entre ellas fenómenos meteorológicos— impidan el cierre a la hora reglamentaria prolonguen su funcionamiento bajo supervisión de la Junta Electoral de Zona correspondiente. El recuento de esas mesas se incorpora al escrutinio general antes de la proclamación oficial de resultados. Hasta que ese proceso concluya, los datos disponibles tienen carácter provisional. La diferencia de 387 votos en Jaén se mueve dentro de un margen que, en función de la distribución geográfica de los municipios afectados y del comportamiento electoral registrado en ellos, podría variar en uno u otro sentido sin que el material disponible permita anticipar el resultado final.
Moreno, entre la cautela y la espera
Juanma Moreno Bonilla siguió el escrutinio desde su hotel en Málaga al cierre de esta edición. La cautela con la que el PP leyó públicamente los datos provisionales refleja la conciencia de que una mayoría absoluta de un solo escaño —en caso de confirmarse— es la más frágil de las mayorías absolutas posibles: cualquier baja, escisión o votación con ausencias obligaría al partido a gestionar con precisión quirúrgica cada sesión parlamentaria durante cuatro años. En el escenario contrario, con 54 escaños, Moreno tendría que abordar una negociación con Vox cuyo alcance, condiciones y visibilidad institucional estarían por definir y cuyas implicaciones proyectarían su sombra directamente sobre la dirección nacional del PP de cara al ciclo electoral que se abre en el conjunto del Estado.
Lo que deciden las urnas aún abiertas
El resultado definitivo de la noche electoral andaluza quedaba, al cierre de esta edición, suspendido sobre 23 mesas rurales de la provincia de Jaén y 387 votos. Esa cifra determinará no solo quién gobierna Andalucía y en qué condiciones, sino también el peso real de Vox como factor de poder en la política española y la profundidad de la crisis en la que el socialismo andaluz tendrá que iniciar su reconstrucción. El escrutinio definitivo, una vez incorporadas las mesas pendientes, corresponde proclamarlo a la Junta Electoral competente antes de la constitución de la nueva cámara autonómica.


