Mbilli, nacido en Camerún y afincado en Canadá, admitió que llegó al boxeo profesional convencido de que bastaba con vencer a todos los rivales sobre el ring para acceder a un título. Pronto, según relató, comprendió que el acceso a los grandes combates obedece también a otra lógica, ajena estrictamente al desempeño deportivo.
"Al final descubrí toda una política alrededor del boxeo. Hemos tenido que generar las oportunidades y, sobre todo, saber aprovechar los momentos adecuados", declaró Christian Mbilli, campeón supermedio del CMB, a la agencia AFP.
El camino hacia este combate incluyó varias etapas: mantenerse activo durante la pandemia, firmar con el promotor estadounidense Top Rank para televisar sus peleas en ESPN, conquistar el cinturón interino del CMB, pelear en la plataforma Netflix y obtener finalmente el título completo de la categoría. Su combate más reciente, un empate en tablas ante el guatemalteco Lester Martínez en la misma cartelera del Canelo-Crawford celebrado en Riad el año pasado, lo situó definitivamente en la órbita del mexicano.
"Toda mi trayectoria me ha llevado a este momento"
Consultado sobre si la pelea llega en el momento ideal de su carrera, Mbilli apuntó a la diferencia de edad y trayectoria con su rival. Canelo Álvarez, de 36 años, acumula más de dos décadas como profesional, mientras que el camerunés dice atravesar su mejor etapa física y competitiva. El plan de su equipo, explicó, fue volverse una opción imposible de ignorar, sobre todo tras ganar un cinturón del CMB de fuerte arraigo en México.
"Canelo tiene ahora 36 años y lleva más de veinte en el boxeo profesional. Yo este combate lo hubiera aceptado hace cinco años, pero si lo piensas en frío, desde hace cinco años yo mejoro mientras él va en declive", afirmó el boxeador camerunés en la misma entrevista con AFP.
Sobre la presión que conlleva un combate tan esperado, Mbilli sostuvo que su experiencia reciente lo preparó para los grandes escenarios. El cruce ante Martínez, dijo, le permitió aprender tácticamente frente a un rival al que, según el Consejo Mundial de Boxeo, se considera superior a Jaime Munguía y Edgar Berlanga, los dos últimos nombres derrotados por Canelo en 2024.
El duelo del 31 de octubre en Riad se enmarca en la apuesta de Arabia Saudita por el boxeo de élite, que en los últimos años ha concentrado en la capital saudí las carteleras más relevantes del peso supermedio y del peso pesado, entre ellas la velada en la que el propio Mbilli y Canelo coincidieron. El cruce llega después de que la ciudad acogiera en 2024 la unificación del peso pesado entre Oleksandr Usyk y Tyson Fury.
Para Mbilli, el combate representa la validación de una carrera que, según dijo, no siempre fue comprendida por el entorno del boxeo: "El combate ante Canelo vendrá a confirmar lo que sabemos desde hace muchos años y que no todos han querido escuchar hasta ahora".