La estrategia conjunta entre la cadena de autoservicio de origen estadounidense y el grupo gasolinero fundado hace 46 años en Chihuahua contempla instalar estaciones de servicio en los estacionamientos de tiendas con alto flujo de visitantes, bajo los formatos Bodega Aurrera, Mi Bodega Aurrera, Sam's Club, Walmart Express y Walmart Supercenter. El esquema divide responsabilidades: Gazpro diseña, desarrolla y opera las gasolineras, mientras que el suministro de combustible corre a cargo de Petróleos Mexicanos (Pemex), bajo un modelo de sublicencia de marca para la comercialización de sus productos.
La nueva estación en Durango incorpora, según la especialista de Walmart de México y Centroamérica Fernanda Reyes, un preciador en techumbre pensado para mejorar la visibilidad de los precios desde la llegada de los clientes al predio. La ejecutiva señaló en un mensaje difundido en redes sociales que este tipo de proyectos busca "desarrollar espacios comerciales que respondan a las necesidades de nuestros clientes, acercando soluciones que les permitan encontrar más servicios en un mismo lugar".
Walmart de México y Centroamérica confirmó que las tiendas ubicadas dentro de las estaciones operan bajo el formato Bodega Aurrera Express, aunque evitó precisar cuántas unidades del país cuentan con gasolinera integrada. "El dato sobre cuántas tiendas en estaciones de servicio hay no es público, por lo que no podemos compartirlo", respondió la cadena ante una consulta directa. La compañía sí detalló que el surtido de estos puntos representa aproximadamente 11% del que ofrece una Bodega Aurrera tradicional, con enfoque en compras rápidas: bebidas, snacks, abarrotes básicos, farmacia y artículos de cuidado personal.
El tamaño de la operación da dimensión al peso relativo de este formato dentro del negocio. Al cierre del segundo trimestre de 2026, la empresa operaba 2,712 unidades de Bodega Aurrera en México, de las cuales 1,562 correspondían al formato Express, 638 a la Bodega tradicional y 512 a Mi Bodega Aurrera, según los datos difundidos por la propia cadena. Las gasolineras integradas representan, dentro de ese universo, una fracción cuya magnitud exacta la compañía no hace pública.
Gazpro, por su parte, reportó contar con 34 estaciones en operación hasta noviembre de 2025, con nuevos proyectos en desarrollo. "Con 34 estaciones en funcionamiento y nuevas aperturas en camino, seguimos avanzando para estar más cerca de las personas que mueven a México", señaló el grupo gasolinero. Entre las ubicaciones que ya cuentan con estación Gazpro figuran Walmart Greco Nogales, en Sonora; Walmart Zacatecas; Walmart Jardines del Country, en Salamanca, Guanajuato; Sam's Club Gas San Juan del Río, en Querétaro; y Bodega Aurrera Chilpancingo, en Guerrero.
Del monopolio de Pemex a la marca compartida
El modelo de sublicencia empleado por Gazpro se explica por la transformación del mercado de gasolineras tras la reforma energética constitucional de 2013 y las modificaciones posteriores al marco regulatorio de hidrocarburos, que permitieron la entrada de operadores privados bajo distintos esquemas de marca. Hasta esa apertura, Pemex operó durante décadas como franquicia única del despacho de combustibles al menudeo, herencia de la expropiación petrolera de 1938 decretada por el entonces presidente Lázaro Cárdenas, que colocó toda la cadena en manos del Estado.
El esquema actual permite a la petrolera estatal mantener su marca en el punto de venta final mientras terceros asumen la inversión en infraestructura, una variante que se ha replicado entre operadores privados que compiten por espacio en el mapa de combustibles del país. La alianza Walmart-Gazpro se inscribe además en un fenómeno más amplio de diversificación de servicios en las grandes cadenas de autoservicio, que desde hace más de una década han sumado servicios financieros, farmacias y, en este caso, combustibles a su oferta habitual.
El sector se caracteriza por una transparencia limitada sobre el número exacto de establecimientos y su distribución territorial, como evidencia la negativa de la cadena a precisar cuántas tiendas operan integradas a estaciones de servicio. La vigilancia del mercado corresponde a la Comisión Reguladora de Energía (CRE), encargada de los permisos de expendio, y a la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), responsable de prevenir concentraciones que afecten la competencia en la comercialización minorista de combustibles.
El contexto sectorial incluye el acuerdo entre la presidenta Claudia Sheinbaum y representantes del sector empresarial para contener los precios de la gasolina y el diésel, en un esfuerzo por moderar el impacto de los combustibles en la inflación que mide el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Ese tipo de convenios, de naturaleza voluntaria, buscan complementar los mecanismos de estímulos fiscales que aplica la Secretaría de Hacienda y Crédito Público a través del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a los combustibles.
De cara a los próximos meses, Gazpro señaló que continúa buscando activamente nuevos proyectos para ampliar su red, sin que por ahora se hayan precisado calendarios de apertura ni el número total de estados donde prevé instalarse. Walmart de México y Centroamérica, por su parte, no ha anunciado modificaciones a su estrategia de integración de servicios dentro de sus formatos de tienda. La reserva de ambas compañías sobre las cifras de unidades con gasolinera integrada mantiene sin cuantificar la dimensión real de esta alianza dentro del mapa nacional de autoservicio.