Los asistentes portaron banderas de Ceuta y de España, además de una pancarta con el lema «SOS Ceuta invadida», mientras coreaban frases como «¡Sánchez, dimisión!» y «¡Ceuta será la tumba del sanchismo!». A la protesta se sumaron cientos de motoristas que escoltaron a los manifestantes durante su recorrido a pie hasta el paso fronterizo.
Contra el titular de Interior, los congregados gritaron «¡Marlaska, canalla, defiende a los caballas!», en referencia al gentilicio con el que se conoce a los vecinos de la ciudad autónoma. Varios participantes vistieron camisetas con el lema «Ceuta no se vende, Ceuta se defiende», imagen repetida en las movilizaciones convocadas en la ciudad desde finales de julio.
Un día antes, el sábado, otra concentración se desarrolló frente a la Delegación del Gobierno en Ceuta, convocada por el Foro Ciudadano de Ayuda a Ceuta y Melilla bajo los lemas «Por los derechos de los niños de Ceuta» y «Ceuta es España». Los vecinos acamparon en la plaza de los Reyes y reprodujeron a pequeña escala el asentamiento del Trampolín, con tiendas de campaña, ramas y chabolas improvisadas colocadas frente al edificio institucional, un traslado simbólico de los asentamientos ilegales del litoral hasta la sede de la representación del Estado.
Durante ese acto se leyó un manifiesto en el que los convocantes denunciaron que la situación abierta el 30 de julio se prolonga desde entonces sin solución, reclamaron mayor protección para menores, mayores y personas dependientes y rechazaron que la llegada de miles de inmigrantes termine normalizándose entre la población ceutí. Los organizadores advirtieron de que mantendrán las movilizaciones mientras la situación no mejore.
Ceuta y Melilla, únicas fronteras terrestres de la Unión Europea con África, han vivido crisis migratorias recurrentes ligadas al estado de las relaciones con Marruecos. En mayo de 2021, más de 8.000 personas entraron a nado o a pie en Ceuta en apenas dos días, en plena tensión diplomática entre Madrid y Rabat, un episodio que marcó el mayor salto fronterizo registrado en la ciudad.
Las movilizaciones de este verano se enmarcan en un clima de protesta sostenida que se suma a otras tensiones documentadas en la zona, como las relativas a la estrategia de disuasión frente a Marruecos para proteger Ceuta. Desde julio, todos los ministros que se han desplazado a la ciudad autónoma han sido recibidos entre abucheos y gritos de dimisión; la protesta contra la ministra de Sanidad, Mónica García, fue especialmente tensa, con reproches de profesionales médicos por el abandono al que denunciaban estar sometidos en plena crisis sanitaria.
Los convocantes cerraron la concentración del sábado con la lectura del manifiesto en la plaza de los Reyes y el anuncio de que las movilizaciones continuarán mientras no se resuelva la situación abierta el 30 de julio, sin que se haya fijado una fecha para la retirada de los asentamientos denunciados.


