La decisión llega más de un mes después de los sucesos que la motivan. Los informes recogerán las alertas y valoraciones que los servicios de inteligencia y seguridad trasladaron al Ejecutivo antes de que se produjera la entrada masiva, un episodio que ha reabierto el debate sobre la gestión de las fronteras exteriores en Ceuta y Melilla, ciudades autónomas que constituyen la única frontera terrestre de la Unión Europea con el continente africano.
Saiz defendió la desclasificación como un paso adicional del Gobierno en materia de rendición de cuentas. "Damos un paso más en nuestro compromiso con la transparencia", declaró la portavoz tras la reunión del Consejo de Ministros, sin precisar qué partes de los informes podrían quedar reservadas por motivos de seguridad nacional, una posibilidad habitual en este tipo de procesos.
Un mecanismo excepcional regulado por una ley preconstitucional
La desclasificación de documentos de inteligencia es un trámite poco frecuente en el ordenamiento español, regulado por la Ley 9/1968 sobre Secretos Oficiales, todavía vigente pese a las reiteradas propuestas de reforma planteadas por distintos gobiernos desde la Transición. Esa norma exige un acuerdo expreso del Consejo de Ministros para levantar el carácter reservado de una materia clasificada, precisamente el procedimiento seguido en esta ocasión.
Mientras el Gobierno anunciaba la medida en Madrid, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, comparecía en el Parlamento Europeo para reclamar el respaldo de las instituciones comunitarias. "Ceuta vive una situación insostenible que ya no se puede seguir aguantando. Por eso pedimos el apoyo de las instituciones europeas", afirmó.
La comparecencia de Vivas se enmarca en la tensión recurrente entre España y Marruecos en torno a la gestión de los flujos migratorios en la frontera de Ceuta, un contencioso con precedentes históricos. El más grave se produjo en mayo de 2021, cuando más de 8.000 personas cruzaron la frontera en apenas 48 horas tras la relajación de los controles marroquíes, en un contexto de represalia diplomática por la acogida en España del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali. Aquel episodio motivó también la apertura de trabajos parlamentarios sobre la coordinación de los servicios de inteligencia.
Ceuta y Melilla ocupan una posición geoestratégica singular al ser las únicas fronteras terrestres de la Unión Europea en suelo africano, lo que las convierte en un punto de paso prioritario para los flujos migratorios procedentes del África subsahariana y en un elemento constante de fricción en las relaciones bilaterales hispano-marroquíes, condicionadas también por asuntos como el Sáhara Occidental y la pesca en aguas atlánticas.
Feijóo carga contra la gestión y reclama comparecencias
En el plano político nacional, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, arreció sus críticas a la gestión gubernamental. "Nunca he visto una crisis peor gestionada. Nunca he visto un presidente con tanta falta de rigor", afirmó en una entrevista concedida a Antena 3, en la línea de los reproches que su partido viene formulando desde julio sobre la respuesta del Ejecutivo a la entrada masiva de migrantes.
La oposición ha reclamado en las últimas semanas comparecencias en el Congreso de los responsables de Interior y Exteriores para depurar responsabilidades.
El marco de esas comparecencias se apoya en el artículo 110 de la Constitución, que faculta a las Cámaras para reclamar la presencia de miembros del Gobierno, y en el Reglamento del Congreso, que regula las comisiones de investigación. Cualquier iniciativa de este tipo requiere el respaldo de la mayoría de la Cámara para su constitución, lo que condiciona su viabilidad al reparto de fuerzas parlamentarias.
A la tensión institucional se suma la situación sobre el terreno. El inicio del curso escolar en Ceuta ha arrancado con desigualdades pese al compromiso previo de las autoridades locales de reforzar la seguridad y protección de los centros educativos, una promesa que solo se habría cumplido parcialmente en los primeros días de clase.
La presión migratoria sobre Ceuta y Melilla no es un fenómeno nuevo, aunque su intensidad ha variado en función de la coyuntura diplomática con Marruecos y de las rutas utilizadas por las redes de tráfico de personas. El Ministerio del Interior publica periódicamente balances de llegadas irregulares a las fronteras españolas, cifras que en los últimos años han mostrado fluctuaciones asociadas tanto a la vigilancia reforzada en el Estrecho como a la evolución de las rutas atlánticas hacia Canarias.
A partir de este miércoles, cuando los informes desclasificados estén disponibles, se abrirá un periodo de escrutinio sobre su contenido, que previsiblemente alimentará tanto las comparecencias parlamentarias reclamadas como el debate sobre la coordinación entre los servicios de inteligencia y el Gobierno en la gestión de las alertas migratorias. El Ejecutivo no ha precisado si la desclasificación incluirá igualmente los informes elaborados con posterioridad al 1 de agosto, una vez ya producida la entrada masiva.


