El presidente vinculó así, sin aportar pruebas adicionales, el ataque que sufrió hace poco más de dos años con una supuesta estrategia partidista para descarrilar su candidatura presidencial. El mensaje recuperó un episodio que él mismo ha situado como punto de inflexión de su regreso a la Casa Blanca tras vencer en las elecciones de aquel año.
El atentado ocurrió el 13 de julio de 2024, cuando Trump pronunciaba un discurso de campaña al aire libre en Butler. Un joven identificado como Thomas Matthew Crooks, entonces de 20 años, disparó desde un tejado cercano e hirió al entonces candidato republicano en la oreja antes de ser abatido por agentes del Servicio Secreto. El suceso, que dejó también un asistente muerto y varios heridos, se convirtió en una de las imágenes más difundidas de la campaña electoral de aquel año.
Trump apunta contra el FBI de Wray
Trump extendió sus críticas a Christopher Wray, quien dirigía el FBI en el momento del ataque.
«Todo el mundo sabe que el corrupto FBI de Joe Biden no hizo lo que debía con respecto al lunático que me disparó en Butler, Pensilvania», afirmó Donald Trump, presidente de Estados Unidos.
Wray, nombrado director de la agencia por Trump en 2017, presentó su dimisión en diciembre de 2024, antes de que el republicano regresara al poder. El mandatario aseguró además que, tras asumir de nuevo la presidencia, constató irregularidades en la documentación del caso: según su versión, la información relacionada con el atentado «había desaparecido, estaba alterada, corrompida o simplemente se había perdido», una afirmación que no consta corroborada por ninguna instancia judicial ni por el propio FBI.
La investigación oficial sobre el atentado, a cargo de la Justicia estadounidense, ha sostenido hasta ahora que Crooks actuó en solitario, sin que se haya imputado a ninguna otra persona por el ataque. El joven, que murió en el lugar de los hechos, nunca pudo ser interrogado, lo que limitó las conclusiones de los investigadores sobre sus motivaciones. El presunto tirador figuraba detenido en el relato inicial de las autoridades, que no atribuyeron el ataque a ningún grupo ni organización.
El episodio de Butler se ha convertido en un punto de referencia recurrente en el discurso del mandatario. Trump ha empleado en distintas ocasiones el recuerdo del atentado para articular su narrativa sobre la campaña de 2024, en un pulso permanente con el Partido Demócrata desde su vuelta a la Casa Blanca, un enfrentamiento que atraviesa también asuntos como el auge de las fuerzas antisistema en Europa, con casos como el de AfD, que alcanza el 30% en Alemania.
Frente a la versión del presidente, la posición judicial permanece invariable: Crooks actuó por cuenta propia y ningún tribunal ha imputado a terceros por el atentado de Butler.



