Las movilizaciones fueron notablemente menos numerosas que las de la edición anterior, cuando obligaron a improvisar por completo la primera gala del formato. Pese a la menor intensidad, se reforzó la vigilancia en la zona, aunque esa petición no partió de Cuarzo, la productora del programa, sino de la Fundación Cayos Cochinos, que la trasladó al Gobierno hondureño para proteger una propiedad privada. Horas antes de la emisión circularon en redes sociales vídeos de grupos de personas arribando al Cayo Menor.
El origen de la disputa se remonta al reparto de usos en ese Cayo Menor, la isla privada dentro del archipiélago donde se rueda principalmente el reality de Telecinco. La gestión del espacio corresponde a la Fundación Cayos Cochinos, una organización sin ánimo de lucro encargada de preservar la fauna y la flora, que negocia con las productoras los acuerdos de uso bajo un plan de manejo con condiciones para no comprometer el ecosistema. En la misma isla se graba también la versión italiana del formato.
En el entorno conviven seis comunidades garífunas que reclaman desde hace siglos determinados territorios como propios. Solo una parte de una de ellas, Nueva Armenia, ha promovido las protestas de este año, mientras el resto de comunidades no comparte esa posición. El detonante esgrimido es el periodo de anidamiento y desove de las tortugas carey, que coincide con septiembre. El conflicto de fondo enfrenta a esa parte de la comunidad con la Fundación, y no con el concurso.
El director general de Cuarzo Producciones, Juanra Gonzalo, desvinculó a la productora de la disputa de fondo entre la comunidad y las autoridades hondureñas.
«Este no es un problema nuestro, esto es un problema que hay entre una parte de una comunidad garífuna, que ni siquiera es toda la comunidad de Nueva Armenia, y la fundación de los Cayos Cochinos y el estado de Honduras. Es una reclamación que tienen de lejos, lo que pasa es que yo creo que, para hacer ruido respecto a esa reclamación que llevan tanto tiempo, han cogido la excusa de la tortuga y la anidación de la tortuga», Juanra Gonzalo, director general de Cuarzo Producciones.
Gonzalo defendió que la producción se ajusta a los informes técnicos sobre la anidación de tortugas y remarcó que la ubicación de pruebas y campamento se decide en coordinación con la Fundación: «Yo ante esto lo tengo claro: yo siempre creo a la ciencia antes que a cualquier otra cosa, y la ciencia a nosotros nos avala con los contratos que tenemos con la Fundación, con el plan de manejo que tienen y con el informe que nos han dado de la anidación de la tortuga en los últimos 20 años, que ni en Playa Uva, donde están los concursantes, ni en la playa de juegos ha habido anidación de tortugas en los últimos 20 años».
La eliminación de una de las Palapitas previstas esa noche respondió a razones editoriales ajenas a las protestas: lo sucedido en la Palapa tuvo suficiente peso narrativo como para no necesitar contenido adicional en esa franja. El programa arrastra esta tensión localista desde el año pasado, mientras en la parrilla el foco cultural del otoño se reparte con otros títulos, como el thriller que representará a España en los Oscar 2027.
El formato, producido por Cuarzo para Telecinco, continúa su rodaje en el archipiélago hondureño con esta tercera edición, mientras la controversia entre parte de la comunidad de Nueva Armenia y la Fundación Cayos Cochinos permanece, según lo expuesto por Gonzalo, ajena al desarrollo del concurso.


