El director de Sinaproc, Omar Smith, detalló a través de su cuenta en la red social X que el sismo fue sentido en un amplio radio que abarca corregimientos y distritos tanto de la capital como de otras zonas. Entre los puntos donde la población reportó haber percibido el movimiento figuran San Miguelito, San Francisco, Obarrio, Chilibre, Don Bosco, Costa del Este, Paitilla, Arraiján, La Chorrera, Isla del Rey, Isla Contadora, Isla Saboga y el propio San Miguel, la localidad más cercana al punto donde se originó el evento.
«No hay reportes de daños al momento… monitoreo continúa», escribió Smith en la misma publicación, en la que enumeró los sectores afectados «derivado del sismo de hace unos minutos». El funcionario reiteró que la entidad se mantenía vigilante ante cualquier novedad y que, hasta la madrugada del sábado, no existían reportes de afectaciones a la infraestructura ni a la ciudadanía.
El Instituto de Geociencias, entidad encargada del monitoreo sismológico en el país, informó que, para determinar cuantitativamente cuántas personas sintieron el movimiento, habilitó una encuesta de intensidad sísmica disponible en su página web. Este tipo de instrumentos permite a los especialistas elaborar mapas de intensidad que complementan los datos instrumentales captados por la red de sismógrafos.
El epicentro se ubica en las inmediaciones del Archipiélago de Las Perlas, en el golfo de Panamá, una zona históricamente activa desde el punto de vista sísmico. La magnitud preliminar de 4.5 sitúa el evento dentro del rango de sismos moderados, que suelen percibirse con claridad en superficie pero que rara vez ocasionan daños estructurales en construcciones que cumplen con las normas sismorresistentes.
Una semana de actividad sísmica sostenida
El evento se produce en un contexto de sismicidad continua en el país. Según los registros preliminares del Instituto de Geociencias, en lo que va de la última semana se han contabilizado más de 20 movimientos sísmicos, con magnitudes que oscilaron entre 2.2 y 5.5, distribuidos en diversas regiones del territorio nacional. La cifra evidencia que la actividad reciente no se concentra en un solo punto.
Entre las zonas donde se detectó actividad en los últimos días figuran áreas cercanas a la provincia de Darién, en el límite con Colombia, y el sector de Paso Canoas, en la frontera con Costa Rica. La distribución geográfica de estos eventos abarca distintos segmentos del istmo, desde el oriente hasta el occidente del país.
Panamá se encuentra en una región de compleja interacción tectónica, en la confluencia de las placas de Cocos, Nazca y Caribe, lo que explica la recurrencia de sismos de baja y mediana magnitud a lo largo de su territorio. Aunque el istmo no registra la actividad sísmica extrema de otros países centroamericanos, su historia incluye eventos de relevancia: el terremoto de abril de 1991, con epicentro en Limón (Costa Rica) y magnitud cercana a 7.6, provocó fuertes daños en la provincia de Bocas del Toro y dejó víctimas mortales en esa zona del país, en uno de los episodios sísmicos más severos que ha registrado Panamá en las últimas décadas.
Sinaproc dispone de protocolos de evaluación rápida de daños que se activan tras eventos de esta magnitud, mediante los cuales personal técnico recorre las zonas de mayor percepción para descartar afectaciones en infraestructura crítica. Las autoridades insisten en que todo reporte de daño, por menor que sea, debe comunicarse a la institución para su verificación, y recuerdan las recomendaciones estándar ante un sismo: mantener la calma, alejarse de objetos que puedan caer y dirigirse a zonas seguras.
De cara a los próximos días, el Instituto de Geociencias continuará el monitoreo de la secuencia sísmica registrada en la última semana, mientras Sinaproc mantiene abiertos sus canales de reporte ciudadano para documentar cualquier novedad. Los especialistas advierten que, tras un sismo, no es inusual la ocurrencia de réplicas de menor magnitud en los días siguientes, por lo que la vigilancia institucional se mantendrá activa mientras se procesan los datos definitivos del evento.