El texto del proyecto aún no está disponible en la página del Órgano Legislativo, aunque el Consejo de Gabinete ya dio su aval antes de trasladarlo al pleno. De León explicó que la norma busca diversificar el destino de los incentivos, que antes se concentraban casi exclusivamente en la construcción de hoteles, para abrirlos a nuevos productos, experiencias y servicios.
"Antes la ley aplicaba a todo el país, ahora la exoneración por ejemplo de bienes importados para desarrollos turísticos en el Caribe es por más años. Igualmente dentro de la ley de incentivas productos turísticos como museos interactivos, centros turísticos, piscinas de olas, servicios de turismo náutico entre otros pueden contar con ciertas exoneraciones", explicó Gloria De León, administradora de la ATP.
Una de las novedades centrales es la incorporación, por primera vez, de un régimen de incentivos dirigido al turismo náutico y a las marinas turísticas. El proyecto prevé exoneración del impuesto de importación durante tres años para materiales de construcción, maquinaria, equipos y muebles destinados a estas infraestructuras, además de una exoneración del impuesto de inmueble por diez años sobre terrenos, mejoras e instalaciones vinculadas exclusivamente a esa actividad. La propuesta aclara que estos beneficios no aplicarían a operaciones portuarias comerciales, industriales o de carga.
El proyecto también amplía el universo de actividades elegibles, que dejarían de limitarse a hoteles e incluirían productos turísticos, experiencias culturales, congresos, convenciones y eventos internacionales. La norma define como productos turísticos proyectos como museos interactivos, centros de interpretación cultural, científica y ambiental, y atracciones temáticas con tecnologías inmersivas.
Los incentivos se diferenciarían además por región. Para nuevos proyectos de alojamiento con inversión mínima de $500,000 en el Caribe panameño, o para establecimientos fuera del distrito de Panamá con la misma inversión mínima, la propuesta contempla beneficios más amplios que los previstos para la capital. La ley también apunta a hoteles ya existentes, que podrían acceder a incentivos si realizan inversiones de remodelación o ampliación.
El expresidente de la Cámara de Turismo de Panamá (Camtur), Ernesto Orillac, valoró la iniciativa como una oportunidad para fortalecer la industria, aunque planteó ajustes puntuales, entre ellos mantener por más tiempo la exoneración del FECI para préstamos vigentes de empresas turísticas y extender el plazo de exoneración para los proyectos náuticos.
"Me gustaría ver la posibilidad, si es posible, de extender un poco la exoneración del impuesto en el tema náutico, que solamente creo que tiene tres años. Si se podía extender un poco, porque estos proyectos en muchos casos toman mucho más tiempo", Ernesto Orillac, empresario del sector turístico.
El presidente de la Asociación Panameña de Hoteles (Apatel), Víctor Concepción, respaldó la propuesta y subrayó que apunta a corregir el sesgo geográfico de la ley anterior. "Esta ley reemplaza la ley 80. Está mucho más enfocada en llevar desarrollo, en incentivar la inversión en infraestructura turística, sobre todo en áreas fuera de la ciudad capital", afirmó Concepción, quien vinculó los incentivos con la apertura de nuevas rutas aéreas hacia la riviera Pacífica como parte de la estrategia para desarrollar el turismo en el interior del país.
El proyecto llega a la Asamblea en un período legislativo dominado por las vistas presupuestarias, en el que esta semana también se examina el presupuesto de más de $900 millones que sustentará el Ministerio de Obras Públicas. De León insistió en que Panamá compite con otros países de la región por captar inversión turística: "La ley busca atraer a los inversionistas para mejorar la infraestructura, no solo de la ciudad, sino también del interior del país".