La iniciativa llega a la comisión en un momento en que representantes del gremio hípico han advertido sobre la situación financiera de la actividad. Manuel Grimaldo, presidente de la Sociedad de Dueños de Caballos, destacó que Panamá ocupa el primer lugar en ganadores de clásicos internacionales del Caribe, un argumento que el sector esgrime a favor de mantener y ampliar el respaldo estatal.
Grimaldo señaló que la hípica genera más de 15,000 empleos, cifra que colocaría a la actividad entre las de mayor peso laboral dentro del sector recreativo y deportivo. Al mismo tiempo, advirtió que el sector pierde alrededor de B/.6 millones, un déficit que, según su planteamiento, comprometería la sostenibilidad del hipódromo y de las cuadras que dependen de él.
Por su parte, Yaitza Camaño, presidenta de la Asociación Panameña de Propietarios de Pura Sangre, pidió apoyo para las familias que dependen del deporte. Su intervención se suma a la de otros representantes del gremio, que insisten en que el hipismo no es solo un espectáculo, sino una cadena productiva que involucra a criadores, jinetes, preparadores y trabajadores de las instalaciones del Hipódromo Presidente Remón.
La norma que se busca modificar
El Decreto Ley 2 de 1998 constituye el marco legal vigente que regula los juegos de suerte y azar en Panamá, incluida la actividad hípica, y establece los mecanismos de distribución de recursos hacia el sector. La modificación planteada recae sobre su artículo 61, que fija las condiciones de esa asignación. Cualquier cambio requeriría el trámite ordinario en la Asamblea Nacional: aprobación en primer debate en la comisión correspondiente, luego en segundo debate y finalmente en tercer debate en el pleno, antes de pasar a la sanción del Órgano Ejecutivo.
El Hipódromo Presidente Remón, escenario principal de las jornadas de carreras en el país, ha dependido en buena medida de los ingresos generados por las apuestas y de las asignaciones que el Estado canaliza a través de los mecanismos previstos en el propio decreto ley. La discusión sobre el financiamiento de la hípica no es nueva en el debate legislativo panameño: en distintos periodos se han presentado iniciativas orientadas a robustecer el sector, con el argumento de su capacidad de generar empleo.
El proyecto de ley 506 se inserta en esa línea, aunque su avance dependerá del análisis técnico que realice la comisión de Economía y Finanzas y del respaldo que logre después en el pleno. La iniciativa plantea una asignación de fondos públicos hacia una actividad vinculada a los juegos de suerte y azar, una materia sujeta a escrutinio sobre el uso de recursos estatales.
Toda erogación derivada de una medida de este tipo estaría sujeta a los mecanismos de fiscalización habituales, incluido el refrendo de la Contraloría General en los contratos y desembolsos que correspondan, así como al seguimiento del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) sobre el impacto fiscal. Hasta el momento no se han conocido posiciones oficiales del MEF ni de otras entidades del Órgano Ejecutivo sobre el contenido específico del proyecto.
Como parte del proceso de análisis, la próxima reunión con propietarios, preparadores, criadores y jinetes se realizará en el Hipódromo Presidente Remón para inspeccionar las instalaciones y recoger de primera mano las inquietudes del sector. Este tipo de visitas suele preceder a la discusión formal de proyectos que involucran asignación de recursos del Presupuesto General del Estado.
El desenlace de la iniciativa dependerá de los próximos pasos en la Asamblea: el resultado del primer debate en comisión, la eventual incorporación de modificaciones tras la visita al hipódromo y, de avanzar, la discusión en segundo y tercer debate en el pleno. Solo entonces se sabría si el proyecto llega a la sanción del Órgano Ejecutivo y en qué términos queda definido el monto adicional destinado al sector.