Será el primer partido de la Seleçao en territorio indio, un país donde el críquet domina ampliamente la preferencia deportiva, pero donde el fútbol conserva un núcleo de aficionados particularmente activo en ciudades como Calcuta y Kochi, en el sur. India ocupa el puesto 138 del ranking FIFA y nunca ha logrado clasificarse a un Mundial, un contraste marcado frente a Brasil, quinto en esa misma tabla y con figuras como Vinícius Júnior.
Ancelotti, de 67 años y al frente del combinado brasileño desde el año pasado, subrayó el alcance global del equipo que dirige. "Brasil tiene seguidores en todos los rincones del mundo", afirmó el técnico italiano, quien añadió que el viaje representa "un placer" tanto para los aficionados brasileños como para el público local, que podrá ver de cerca a una de las selecciones más emblemáticas del mundo.
El estratega, ganador de cinco títulos de la Liga de Campeones como entrenador —un récord—, admitió no conocer el país que visitará por primera vez. "India será emocionante. Es cierto que India no tiene una gran experiencia a nivel internacional, pero para nosotros es importante saber cómo juegan. Nunca he estado en India. Estoy muy ilusionado por ir a Calcuta", dijo.
"Tenemos que conocer a otras naciones, otras culturas. Estamos acostumbrados a jugar amistosos contra estilos diferentes", señaló Carlo Ancelotti, seleccionador de Brasil.
La delegación brasileña no llegará directamente al subcontinente indio. Antes disputará dos amistosos en Australia frente a la selección local: el primero este viernes en Townsville y el segundo el 29 de septiembre en Brisbane, en lo que constituye una gira de preparación de casi dos semanas antes del compromiso en Calcuta.
El encuentro de octubre marcará el primer partido de la selección absoluta brasileña en suelo indio. El vínculo previo del país con el fútbol brasileño se limita a las visitas del legendario Pelé al gigante asiático en 1977 y 2015, sin que la Seleçao llegara a jugar allí en ninguna de esas ocasiones.
Pese a contar con uno de los entrenadores más laureados de la historia del fútbol, Brasil arrastra una sequía mundialista que se remonta al título de 2002, el último que ha levantado. En el Mundial disputado este mismo año fue eliminada en octavos de final por Noruega, un resultado que se suma al proceso de reconstrucción que Ancelotti encabeza desde su llegada al banquillo. La escena internacional del momento la ocupan además decisiones geopolíticas como la de Estados Unidos, que anunció la construcción de dos bases militares en Groenlandia.
