"Gracias, pero no, por ahora, en la selección brasileña. Creo que ya he hecho historia allí, y estuve muy feliz. Viví muchas cosas, di mi sangre y mi vida, y siempre luché por la camiseta amarilla, pero creo que ya no quiero eso", expresó el atacante ante los medios de comunicación.
El anuncio ratificó lo que el propio jugador había dejado entrever tras la derrota ante Noruega, resultado que dejó a Brasil sin opciones de continuar en el torneo. En ese partido, Neymar anotó el único gol brasileño desde el punto penal. "Lo intenté, lo intenté. Ahora se acabó. Empecé aquí, cierro aquí", manifestó entonces.
Antes de la cita mundialista, el delantero había permanecido más de un año alejado de la selección y regresó únicamente para integrar la convocatoria del Mundial de 2026. Durante el torneo tuvo participación en los encuentros frente a Haití y frente a Noruega, este último decisivo para la eliminación del equipo.
Un balance histórico por delante de Pelé
Neymar cierra su etapa con la selección brasileña con un balance de 130 partidos, 80 goles y 58 asistencias, cifras que lo consolidan como el máximo goleador histórico de la Canarinha por encima de los 77 tantos de Pelé, símbolo del fútbol brasileño desde mediados del siglo XX y tricampeón mundial. A lo largo de su trayectoria con el combinado nacional, Neymar conquistó tres títulos: la Copa Confederaciones, la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 y el Campeonato Sudamericano Sub-20 de 2011, certamen en el que además terminó como máximo goleador.
Con su anuncio, el delantero confirmó también que no disputará la Copa América de 2028 ni buscará un lugar en la selección brasileña para el Mundial de 2030, lo que pone punto final a su ciclo con la camiseta amarilla más de quince años después de su debut con el combinado mayor.
El retiro de una figura del peso de Neymar de su selección se enmarca en un patrón conocido en el fútbol: los grandes referentes suelen cerrar su etapa internacional tras una eliminación en fase final, dejando a las federaciones el reto de un recambio generacional. Es la situación que ahora enfrentará la Confederación Brasileña de Fútbol de cara a los próximos procesos competitivos.
Para el aficionado salvadoreño, la noticia se sigue con atención por el peso mediático de Neymar en la región centroamericana, donde sus participaciones en Copas del Mundo han tenido amplio seguimiento, en paralelo a los procesos eliminatorios que afronta la Selecta rumbo a citas mundialistas.
El Mundial de 2026 fue el primero en incluir 48 selecciones bajo el formato ampliado aprobado por la FIFA, disputado por primera vez en tres países anfitriones. Ese cierre de ciclo ha coincidido con la despedida de varias figuras que debutaron con sus selecciones más de una década atrás.
Qué falta por confirmar y qué viene después
Al cierre de esta información no constaba un comunicado oficial de la Confederación Brasileña de Fútbol que ratificara de manera formal los términos del anuncio hecho tras el partido del Santos. El siguiente hito relevante será la conformación del nuevo proyecto de la selección brasileña de cara a la Copa América de 2028 y al proceso eliminatorio hacia el Mundial de 2030, torneo para el que Brasil deberá definir un nuevo referente ofensivo tras más de una década apoyada en la figura de Neymar.

