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Un aforismo de Taleb sobre riqueza y carácter recircula en redes

Una máxima de 'El lecho de Procusto' vuelve a difundirse y reabre el debate del filósofo sobre azar, mérito y comportamiento humano

Por Redacción de El Hemiciclo·
4 min de lectura
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Un aforismo de Nassim Nicholas Taleb, matemático, estadístico y ensayista de 65 años, ha vuelto a circular en los últimos días: «Nunca sabrás con seguridad si una persona es idiota hasta que se hace rica». La sentencia, recogida en su libro de máximas «El lecho de Procusto» (The Bed of Procrustes), pertenece a la serie «Incerto», el proyecto del autor sobre el azar, el riesgo y la incertidumbre, según su sitio oficial.

El libro reúne una colección de aforismos breves sobre el poder, el dinero y el comportamiento humano. Se trata de sentencias cortas y sin desarrollo argumental: cada una expresa una idea completa en una sola frase. Es uno de los cinco volúmenes que integran «Incerto», la serie que Taleb ha construido a lo largo de dos décadas.

El aforismo no es una ocurrencia aislada, sino una síntesis del pensamiento que el autor ha desarrollado en obras como «Fooled by Randomness» y «The Black Swan». En ellas sostiene que buena parte de los resultados económicos que se atribuyen al talento o al mérito individual responden, en realidad, al azar, y que las personas tienden a atribuir a la capacidad lo que depende de la suerte.

La lógica de la frase sobre la riqueza se apoya en esa misma idea. Según se desprende de su obra, el dinero no revela virtudes ocultas, sino que retira los frenos que moderan la conducta. Mientras alguien depende de un salario, de un jefe o de la aprobación social para sostenerse, tiene motivos para contener sus impulsos y disimular sus peores rasgos. La riqueza, en el planteamiento de Taleb, elimina esa necesidad y, con ella, el filtro que mantenía esos rasgos fuera de la vista.

El resultado, en su argumento, es que el dinero actúa como amplificador del carácter más que como indicador de capacidad. Quien acumula una fortuna no necesariamente ha desarrollado el criterio o la templanza que se le suele atribuir; simplemente deja de tener motivos para ocultar cómo es. Si la riqueza responde muchas veces al azar y no a un juicio superior, argumenta el autor, no acredita mérito alguno.

Un autor formado en los mercados antes que en la filosofía

Taleb no escribe desde la teoría pura. Se formó como matemático y estadístico, con un doctorado por la Universidad de París y un MBA por la Escuela Wharton de la Universidad de Pensilvania. Antes de dedicarse a la escritura y la investigación trabajó más de veinte años como operador de derivados en entidades como Credit Suisse First Boston, UBS, BNP Paribas e Indosuez, y dirigió su propia firma de derivados durante seis años.

Más tarde fue profesor distinguido de Finanzas e Ingeniería de Riesgos en la Escuela de Ingeniería Tandon de la Universidad de Nueva York, además de profesor adjunto en el Instituto Courant de Ciencias Matemáticas de esa misma universidad. Ejerció también como profesor investigador visitante en la Escuela de Negocios de Londres. Sus áreas de investigación incluyen el riesgo, el riesgo de cola —los sucesos extremos y poco frecuentes con gran impacto— y la probabilidad aplicada, campos en los que firma más de 65 artículos académicos.

El título del libro alude al mito griego de Procusto, el posadero que ajustaba a sus huéspedes a la medida exacta de su cama, cortándoles las piernas o estirándolos según conviniera. Es una metáfora que Taleb emplea para criticar cómo las teorías y los modelos simplifican la realidad hasta deformarla, un hilo que atraviesa toda su producción ensayística.

La serie «Incerto» se ha traducido más de 120 veces a 35 idiomas, según el sitio oficial del autor. Fuera de la escritura y la docencia, Taleb ha asesorado a gobiernos y organismos internacionales en gestión de riesgos, un perfil híbrido entre el mundo académico y el asesoramiento institucional.

El formato del aforismo —frases cortas, sin argumentación desarrollada— facilita su difusión, aunque también expone al autor a lecturas descontextualizadas de ideas que en sus ensayos aparecen matizadas con ejemplos y referencias. La reflexión sobre riqueza y comportamiento no es reciente, pero su recirculación la ha vuelto a situar en conversaciones sobre meritocracia y desigualdad.

No consta, por el momento, una declaración nueva de Taleb que amplíe o actualice esta reflexión concreta. La frase permanece tal como fue escrita y su reaparición responde a la dinámica de las redes sociales más que a una intervención del autor sobre el asunto.

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