La caminata, que este año llegó a su vigesimoséptima edición, es una de las actividades de recaudación de fondos con mayor tradición en el país en favor de la lucha contra el cáncer. Desde su creación combina el ejercicio físico colectivo con un mensaje de acompañamiento a quienes atraviesan la enfermedad, y se ha consolidado como una cita fija del calendario cívico cada mes de agosto. Fundacáncer señaló que quienes participaron lo hicieron "en honor a sus seres queridos, en honor a su propia historia y en celebración de la vida".
La jornada se distinguió por su simultaneidad geográfica: la actividad se desarrolló el mismo día en ocho puntos del país, desde la capital hasta comunidades de Coclé, Colón, Chiriquí y Herrera. Ese despliegue permitió que la actividad dejara de concentrarse únicamente en la Cinta Costera y alcanzara a poblaciones del interior con menor acceso a servicios oncológicos especializados. Según Fundacáncer, la réplica en las provincias buscó extender el mensaje de esperanza y apoyo más allá de la capital y fortalecer las redes de acompañamiento a pacientes en el interior.
Patricia Méndez Chiari, directora ejecutiva de Fundacáncer, destacó la capacidad de convocatoria del evento como herramienta para impulsar proyectos críticos de salud. La totalidad de lo recaudado se destinará a la adquisición de equipos de ventilación mecánica de alta tecnología para la Unidad de Cuidados Intensivos del ION, principal centro de referencia del país para el tratamiento del cáncer. La renovación de este tipo de equipos resulta determinante para la atención de pacientes en estado crítico, cuya recuperación depende en buena medida de la disponibilidad de tecnología de soporte vital.
Fernando Motta, presidente de la Junta Directiva de Fundacáncer, aprovechó la jornada para lanzar un llamado a la prevención. Motta advirtió que cerca del 60% de los pacientes que ingresan al ION lo hacen en etapas avanzadas de la enfermedad, un factor que reduce las posibilidades de un tratamiento exitoso y encarece la atención médica requerida. La observación pone el foco en un problema recurrente de la salud pública panameña: el diagnóstico tardío, asociado a la falta de exámenes preventivos periódicos y a barreras de acceso geográfico y económico.
Un centro de referencia bajo presión
El ION es el principal centro público del país para el tratamiento del cáncer y enfrenta de manera recurrente presión sobre su capacidad instalada, tanto en camas de hospitalización como en unidades de cuidados intensivos. Iniciativas como la Caminata Susie Thayer se han convertido en un mecanismo complementario de financiamiento para necesidades puntuales de equipamiento que no siempre quedan cubiertas por las partidas del Presupuesto General del Estado destinadas a salud. En este modelo, la sociedad civil, a través de fundaciones, asume un papel activo en la búsqueda de recursos adicionales para atender carencias de infraestructura médica.
La descentralización de la actividad respondió también a la intención de la fundación de acercar el mensaje a comunidades donde el acceso a servicios oncológicos especializados suele ser más limitado. En provincias como Chiriquí, Coclé o Herrera, los pacientes con diagnósticos complejos deben trasladarse con frecuencia a la capital para recibir atención especializada, lo que añade costos y demoras al proceso de tratamiento.
El cáncer figura de manera sostenida entre las principales causas de muerte en Panamá, según los registros históricos de los servicios de salud pública y de la seguridad social. Las campañas de recaudación privada como esta han acompañado durante décadas los esfuerzos del sistema sanitario para reforzar la atención oncológica, en un patrón que se ha repetido en otras jornadas solidarias de alcance nacional dedicadas a la salud.
Fundacáncer no precisó un cronograma exacto para la entrega de los equipos de ventilación al ION. La organización suele anunciar los resultados de la recaudación y el destino final de los fondos en las semanas posteriores a la caminata, por lo que la expectativa está puesta en que la nueva dotación permita reforzar la atención a pacientes críticos en un centro que concentra buena parte de la demanda oncológica del país. El llamado a la prevención lanzado por Motta apunta, en paralelo, a incentivar los exámenes a tiempo como vía para reducir los ingresos en fases avanzadas de la enfermedad.