Aforo limitado a 25.000 personas en la pradera
El Ayuntamiento de Madrid ha fijado un techo de 25.000 asistentes para la pradera de San Isidro durante la festividad del 15 de mayo, jornada central de las fiestas patronales de la capital. El dispositivo contempla el despliegue de 120 efectivos de la Policía Municipal en los accesos y el perímetro del recinto para garantizar que la afluencia no supere ese umbral.
La medida convierte la pradera en un espacio de acceso regulado: si la afluencia alcanza el límite establecido, los agentes pueden cortar la entrada a nuevos asistentes. El Ayuntamiento no ha hecho pública, según la información disponible, la metodología técnica que determinó ese umbral ni el protocolo específico de actuación una vez alcanzado.
120 agentes de la Policía Municipal en el operativo
El cuerpo de Policía Municipal actúa como responsable único de la gestión del acceso, con presencia tanto en los puntos de entrada como en el perímetro. Este modelo de control perimetral es el que el Ayuntamiento aplica, según sus propios criterios de organización, en grandes concentraciones urbanas dentro del término municipal.
El Consistorio no ha detallado públicamente si el operativo incluye también apoyo del Samur, coordinación con Protección Civil o balizamiento físico del recinto, extremos habituales en eventos de esta magnitud según los planes de autoprotección previstos en el Real Decreto 393/2007, que regula la norma básica de protección civil para grandes concentraciones.
Acto institucional en la basílica a las 12:00 horas
En paralelo a la celebración popular, el programa oficial sitúa el acto institucional a las 12:00 horas en la basílica de San Isidro. El alcalde José Luis Martínez-Almeida encabeza el acto junto al cuerpo consistorial del Ayuntamiento, respondiendo al protocolo habitual del gobierno municipal en la festividad del patrón de la ciudad, que combina representación institucional y componente religioso.
Marco normativo y competencias municipales
La ordenación de eventos masivos en espacios públicos de Madrid corresponde al Ayuntamiento en virtud de la Ley 7/1985, de Bases del Régimen Local, y de la Ley Orgánica 4/2015 de Protección de la Seguridad Ciudadana, que atribuye a los cuerpos de policía local funciones de control del orden en concentraciones y desfiles públicos. La limitación de aforo en espacios abiertos no requiere declaración de emergencia, sino que puede activarse como medida preventiva por decisión administrativa del propio Consistorio.
Un precedente histórico comparable
La gestión del espacio público en San Isidro tiene antecedentes de tensión logística. La masificación registrada en distintas ediciones anteriores de la romería, así como los incidentes de aglomeración documentados en otras celebraciones multitudinarias españolas en años recientes, han impulsado a varios ayuntamientos a adoptar sistemas de control de aforo en recintos al aire libre que históricamente funcionaban con acceso libre. Madrid aplica ahora ese modelo a una de sus convocatorias populares más antiguas.
Qué ocurre si se alcanza el límite
La pradera de San Isidro, situada en los márgenes del río Manzanares, concentra cada 15 de mayo una de las mayores afluencias del calendario festivo madrileño. La posibilidad de cortes de acceso afecta directamente a los miles de ciudadanos que acuden a la romería, una celebración de arraigo popular vinculada al patronazgo de San Isidro Labrador sobre la ciudad. El Ayuntamiento no ha informado de si se habilitarán zonas de espera alternativas ni de los canales de comunicación en tiempo real con los asistentes en caso de restricción.
A lo largo de la mañana y la tarde del 15 de mayo, la evolución de la afluencia determinará si el umbral fijado resulta operativo o si la Policía Municipal debe activar restricciones de entrada antes de que concluya la jornada festiva.


