El fenómeno meteorológico dejó una acumulación de 104 litros de agua por metro cuadrado en la jornada del martes, una cifra que las autoridades locales de Nagoya describieron como excepcional y que motivó la activación de la orden de evacuación en los sectores que albergan parte de la delegación deportiva.
A diferencia de otras justas multideportivas de gran escala, los Juegos Asiáticos de Nagoya no cuentan con una villa olímpica centralizada. Los organizadores optaron por un modelo alternativo de hospedaje que combina cruceros, hoteles convencionales y estructuras de madera instaladas para el evento, concentradas en Garden Pier, una zona portuaria acondicionada para la ocasión.
Fueron precisamente los atletas alojados en esas viviendas temporales de madera quienes debieron abandonar sus habitaciones ante el riesgo asociado a las lluvias. Según explicó a la AFP un responsable portuario, el desalojo se extendió por un lapso de aproximadamente dos horas, tras lo cual los deportistas pudieron regresar a sus alojamientos.
Más allá del hospedaje, la prensa japonesa reportó filtraciones de agua de lluvia en varios de los recintos donde se disputarán las pruebas. El alcalde de Nagoya, Ichiro Hirosawa, salió al paso de esas informaciones para señalar que el impacto había sido limitado y que no se habían registrado daños estructurales de consideración.
"Ha habido un impacto limitado, como filtraciones de agua de lluvia por los techos de algunos edificios, pero la situación no es tan grave como para que, por el momento, se comprometa la ceremonia de apertura", afirmó Hirosawa, quien sostuvo que la competición se desarrollará conforme a lo planificado.
El mensaje del alcalde iba dirigido tanto a las delegaciones participantes como a los organismos deportivos que supervisan la organización del certamen, uno de los mayores del continente asiático por volumen de disciplinas y participantes. Los Juegos Asiáticos se celebran cada cuatro años bajo la organización del Consejo Olímpico de Asia y reúnen a deportistas de decenas de países y territorios en disciplinas olímpicas y no olímpicas.
La cautela, sin embargo, no se ha disipado. Las autoridades meteorológicas japonesas mantienen activado el nivel máximo de alerta por inundaciones en Nagoya, y anticipan la llegada de nuevas lluvias intensas en los próximos días, lo que obliga a los organizadores a mantener bajo revisión sus planes logísticos.
Nagoya, ubicada en la región de Chubu, en el centro de Japón, es una de las principales áreas metropolitanas del país. La ciudad asumió la organización de un certamen que, en ediciones previas, ya había enfrentado contratiempos logísticos vinculados a fenómenos climáticos, un factor recurrente en la preparación de grandes eventos deportivos en el Pacífico asiático.
De cara a los próximos días, la atención se centrará en si las autoridades japonesas logran contener el impacto de las lluvias sin afectar el cronograma de competiciones ni la ceremonia inaugural, fijada para el 19 de septiembre. Cualquier decisión adicional sobre reubicación de atletas o ajustes en sedes dependerá de la evolución del temporal y de las evaluaciones técnicas que realicen los organizadores en los recintos afectados por las filtraciones.