La mujer, identificada en los documentos judiciales como Jane Doe, relató a los investigadores universitarios que se sentía "como una presa" rodeada de hombres a los que describió como "leones" a su alrededor, según constan en los expedientes de la investigación disciplinaria de Cornell, de los que informó este viernes la agencia estadounidense AP. Los documentos, muy censurados, recogen entrevistas realizadas tanto a la denunciante como a los hombres señalados y ofrecen una cronología más completa, aunque a veces contradictoria, de los hechos.
Según su demanda, la denunciante sostiene que le administraron ketamina y que fue agredida repetidamente en la residencia de la fraternidad Chi Phi. El comité disciplinario de la universidad determinó que, en un primer momento, ella consintió mantener relaciones sexuales con un hombre por el que se sentía atraída desde hacía tiempo y con un amigo de este, aunque posteriormente alegó que fue presionada para consumir ketamina, marihuana y alcohol hasta un punto de intoxicación que le impedía dar su consentimiento.
Mensaje de Snapchat a la 1:42 de la madrugada
Los expedientes recogen que, mientras los hechos se desarrollaban, un miembro de la fraternidad envió un mensaje a un grupo de Snapchat a la 1:42 de la madrugada con un término vulgar para anunciar que el cuerpo de una mujer estaba disponible. Otra persona del chat preguntó después si la "tienda" seguía abierta, según los mismos documentos. La denunciante declaró que su estado de embriaguez la dejó parcialmente indefensa y que recordaba haber fumado marihuana y tomado ketamina.
Tras la denuncia inicial ante la policía del campus, tres semanas después del suceso, el fiscal del distrito de Tompkins optó por no presentar cargos ni abrir una investigación más amplia, basándose en un resumen policial de la declaración de la víctima. Solo continuó la vía disciplinaria de la universidad, amparada en el Título IX, la ley federal de derechos civiles de 1972, con el objetivo de determinar sanciones académicas para los estudiantes implicados: esa investigación incluyó 50 entrevistas a 32 testigos y 12 días de vistas.
Los documentos que ahora han salido a la luz han sido aportados esta semana por el abogado de uno de los hombres acusados, en el marco de una demanda que busca anular la sanción disciplinaria impuesta por Cornell y borrarla de su expediente académico. Entre el material presentado figura un informe de 99 páginas con las conclusiones de un comité de audiencia del campus y un resumen de los hechos elaborado por los abogados de la universidad.
Hochul releva al fiscal del condado
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, nombró la noche del jueves a la fiscal general del estado, Letitia James, como fiscal especial para dirigir una nueva investigación penal, al considerar que había perdido la confianza en el fiscal del condado de Tompkins, Matthew Van Houten. La decisión ha sido criticada por Donald Trump, enfrentado con James desde que esta ganó en 2024 un juicio civil por fraude contra el propio Trump.
"¿En qué mundo la policía se enteraría por la víctima de que había sido violada en grupo y de que ella creía 100% que había sido violada, y no informaría de esas acusaciones al fiscal?", Kathy Hochul, gobernadora de Nueva York.
Hochul se declaró "profundamente consternada" por la gestión policial del caso y calificó de "fracaso" que se remitiera a la Fiscalía un "expediente parcial" que, según explicó, omitió las palabras con las que la víctima afirmó estar segura de haber sido violada. Como en otros casos de denuncia e investigación que siguen abiertos en Tribunales —entre ellos el del extécnico de Talgo finalmente absuelto tras denunciar el borrado de datos del accidente de Angrois—, el peso recae ahora sobre la revisión de la actuación de los investigadores.
"No permitiré que nadie oculte este caso", Kathy Hochul, gobernadora de Nueva York.


