El viento, la lluvia y las bajas temperaturas obligaron durante la madrugada a buena parte de los acampados a abandonar temporalmente la plaza para cambiarse de ropa o ducharse con agua caliente en sus domicilios, según el relato de uno de los activistas recogido por la ACN, que resumió la jornada como "una noche bastante complicada". Pese a las condiciones, el grupo decidió en asamblea mantener la ocupación.
"No nos ganará la crisis climática; seguiremos luchando por la crisis de la vivienda", declaró uno de los acampados en Plaça Catalunya, según la ACN.
Los activistas insisten en sostener una acampada "indefinida" y han lanzado un llamamiento a la ciudadanía para que acuda con comida, productos de higiene básica y materiales para reparar los desperfectos causados por el temporal, ante las próximas noches, en las que se esperan nuevas lluvias y un descenso térmico.
Según los propios acampados, la protesta reúne cerca de 300 tiendas de campaña y un número similar de personas, cifra que se habría reducido tras la entrada de Barcelona en el nivel máximo de alerta por el riesgo meteorológico. El Govern restringió la movilidad y prohibió las actividades al aire libre, una medida que llevó a los sindicatos de vivienda a aplazar la manifestación prevista para la tarde del sábado.
El Sindicat de Llogateres, que se había sumado a la acampada el jueves, pidió a sus bases que abandonaran la plaza y regresaran a sus domicilios siguiendo las recomendaciones del Govern ante el riesgo de permanecer al raso durante el temporal. Los acampados, sin embargo, optaron en asamblea por quedarse pese a la advertencia del propio sindicato convocante.
La protesta se produce en plena tensión por el acceso a la vivienda en Barcelona y otras grandes ciudades, en un contexto en el que la OCDE prevé que España cierre 2026 con una inflación del 3,7%, la tercera cifra más alta del siglo, un factor que presiona el coste de los alquileres y la capacidad adquisitiva de los hogares.
Las acampadas y asambleas vecinales por la vivienda enlazan con un repertorio de protesta que en Barcelona tiene antecedentes recientes, desde las movilizaciones del movimiento 15-M en 2011, que ocupó durante semanas la propia Plaça Catalunya, hasta las campañas de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca contra los desahucios tras la crisis financiera de 2008.
El temporal que ha azotado Catalunya durante el fin de semana ha dejado dos muertos confirmados en los municipios de Tordera y Montornès y una persona desaparecida en Pineda de Mar, en la comarca del Maresme.


