El Ministerio de Justicia haitiano, en un comunicado, evitó precisar el número exacto de personas entregadas y se limitó a señalar que la medida busca contribuir «al esclarecimiento de los hechos y la identificación de responsabilidades». El fiscal Reding Quiñones tampoco reveló los nombres de los trasladados, aunque recordó que 30 personas han sido acusadas por participación en el magnicidio.
La operación se produjo tras la solicitud de las autoridades estadounidenses y en aplicación del tratado de extradición vigente entre ambos países. El avión militar aterrizó en el aeropuerto internacional de Puerto Príncipe poco antes de las 11 de la mañana para recoger, entre otros, a Joseph Felix Badio, señalado como presunto planificador del asesinato, y a varios ciudadanos colombianos vinculados al operativo, según fuentes familiarizadas con la operación citadas por el Miami Herald.
El propio ministerio admitió la falta de avances de su sistema judicial en la causa abierta dentro del país caribeño.
«El proceso sigue enfrentándose a importantes dificultades y, tras cinco años de tramitación, aún no ha dado lugar a la celebración de un juicio», indicó el Ministerio de Justicia de Haití en su comunicado.
En contraste, el ministerio destacó que la causa paralela abierta en Estados Unidos ha registrado avances «significativos», particularmente en materia de detenciones, procesamientos y condenas. Varias de las personas detenidas en Haití eran objeto de acusaciones o de órdenes de captura emitidas por autoridades judiciales estadounidenses en relación con el mismo caso. La cartera sostuvo, además, que la información y las pruebas recabadas a partir de la entrega «podrán contribuir a profundizar» las investigaciones que se llevan a cabo dentro del propio Haití.
El magnicidio de Moïse agravó una crisis de seguridad que desde entonces se ha profundizado. La violencia de las bandas armadas, que hoy controlan la mayor parte de la capital, se ha traducido en ataques constantes y secuestros que han forzado el desplazamiento de miles de personas. Según Naciones Unidas, esa violencia causó al menos 3,050 muertos y 1,401 heridos durante el primer semestre de este año.
La entrega mediante avión militar recuerda la dependencia haitiana de la cooperación exterior en el caso desde su origen: entre los detenidos por el asesinato de Moïse en 2021 figuraron una veintena de exmilitares colombianos, capturados en Puerto Príncipe en los días posteriores al crimen, cuyos procesos han avanzado con mayor rapidez ante tribunales de Miami que en la propia justicia haitiana. Estados Unidos ya ha dictado condenas en su jurisdicción sobre este expediente, mientras el sumario local permanece sin sentencia.