Los primeros avisos llegaron a la sala del 112 Andalucía poco antes de las seis de la madrugada, cuando varios vecinos alertaron de que un incendio se había desatado en uno de los pisos del inmueble, del que salían llamas de gran intensidad y una densa columna de humo visible desde varios puntos de la zona de Arroyo de la Miel, uno de los núcleos más poblados de Benalmádena.
Tras recibir las llamadas, el centro de coordinación activó un dispositivo en el que participaron efectivos del Centro de Emergencias Sanitarias 061, dotaciones de los parques de bomberos de Benalmádena, Mijas y Fuengirola, y agentes de la Policía Nacional y de la Policía Local, según detalló el Ayuntamiento del municipio.
El consistorio benalmadense explicó que, cuando los primeros bomberos llegaron al portal, el fuego se encontraba ya "muy avanzado", una circunstancia que dificultó de forma notable tanto el acceso a la vivienda como las labores posteriores de rescate y extinción. Ante el riesgo de propagación y la acumulación de humo en las zonas comunes, los equipos de intervención desalojaron dos de las cuatro plantas del inmueble para garantizar la seguridad del resto de vecinos.
Los bomberos lograron entrar en el piso y sacar a varias personas atrapadas por las llamas y el humo, entre ellas la madre de los dos menores, que fue evacuada con vida y atendida de urgencia en el propio lugar antes de su traslado a un centro hospitalario de la provincia, donde permanece en estado grave según el Ayuntamiento. Pese a la rapidez de la respuesta, no fue posible salvar la vida de los dos menores, de 10 y 15 años, cuyo fallecimiento se confirmó en el propio escenario del incendio.
El dispositivo dejó también heridos entre los efectivos. Un bombero resultó lesionado durante las tareas de extinción, en circunstancias que no han sido detalladas, mientras que varios agentes de la Policía Nacional y de la Policía Local, junto con otros miembros del operativo, precisaron asistencia médica tras inhalar humo durante la intervención.
Una investigación abierta para determinar el origen
Las causas del incendio no han sido determinadas todavía. Como es habitual en este tipo de siniestros con resultado de muerte, corresponderá a los servicios de bomberos, en colaboración con la Policía Científica y con el juzgado de instrucción de guardia, establecer el origen del fuego y las circunstancias en que se propagó por la vivienda. La instrucción deberá esclarecer el punto de inicio de las llamas y los factores que pudieron acelerar su avance antes de la llegada de los primeros efectivos.
Sucesos de estas características, con menores fallecidos en incendios domésticos, se producen en España con cierta periodicidad y suelen reabrir el debate sobre la seguridad contra incendios en edificios de viviendas. El Código Técnico de la Edificación, aprobado en 2006 y revisado en años posteriores, regula las exigencias de protección frente al fuego en construcciones nuevas, mientras que la instalación de detectores de humo no es obligatoria con carácter general en las viviendas particulares ya existentes, a diferencia de lo que ocurre en otros países europeos.
España cuenta con precedentes graves de incendios domésticos con víctimas mortales. Uno de los más recordados fue el ocurrido en 2014 en un edificio de Alcorcón (Madrid) o los repetidos siniestros en pisos ocupados por familias con menores, episodios que han situado en el foco público la ausencia de sistemas de detección temprana en muchos edificios de viviendas antiguas.
El Ayuntamiento de Benalmádena trasladó públicamente sus condolencias a la familia de los menores fallecidos y expresó su pesar por un suceso que, según señaló, ha causado una honda conmoción entre los vecinos de Arroyo de la Miel y del conjunto del municipio, uno de los más turísticos de la Costa del Sol. El consistorio agradeció asimismo la actuación de los cuerpos de emergencia que participaron en el operativo.
En las próximas horas se espera que las autoridades locales y los servicios de emergencia ofrezcan nuevos detalles sobre el estado de salud de la madre de los menores, así como sobre la evolución del bombero herido y de los agentes afectados por la inhalación de humo. El resultado de la investigación sobre el origen del fuego marcará el siguiente hito del caso, a la espera del atestado policial y de las diligencias del juzgado de instrucción.


