De acuerdo con el reporte de las autoridades, el fuego comenzó en la zona de la campana de cocina del restaurante, tras una falla en el mecanismo de extracción del establecimiento. Elementos del Heroico Cuerpo de Bomberos y personal de Protección Civil de la alcaldía Cuauhtémoc acudieron de inmediato al reporte y, en un primer momento, lograron controlar las llamas sin que se propagaran hacia otras áreas del inmueble ni a construcciones vecinas.
La situación se agravó minutos después. Mientras los equipos de emergencia realizaban las labores de control del incendio, se registró una explosión —producto, según la información de las autoridades, de la acumulación de gas al interior del local— que lesionó a varios de los elementos que participaban en la atención de la emergencia. La cifra de lesionados, que en un primer reporte se ubicó en nueve personas, subió posteriormente a 11 conforme avanzó el recuento oficial.
Entre los heridos se encuentran el director general de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, un paramédico de la alcaldía Cuauhtémoc y una policía auxiliar adscrita al Sector 64 Orión. Las autoridades informaron que los tres se encontraban estables tras recibir atención médica, mientras que el resto de las personas lesionadas también fue trasladado a distintos hospitales de la Ciudad de México para su valoración y tratamiento.
La deflagración dejó fragmentos de vidrio esparcidos sobre el pavimento de avenida Álvaro Obregón, en una de las zonas de mayor actividad gastronómica y nocturna de la capital. La Roma Norte concentra decenas de restaurantes y bares que operan hasta altas horas, un factor que en un primer momento incrementó la preocupación por el número de posibles afectados. Pese a ello, el incidente quedó bajo control sin escalar a una emergencia de mayores proporciones.
La alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, acudió al lugar de los hechos para conocer de primera mano el desarrollo de la emergencia y dar seguimiento al estado de salud de las personas lesionadas. Según la propia demarcación, la funcionaria coordinó las acciones institucionales posteriores al incidente, entre ellas la revisión del inmueble y de las construcciones colindantes.
Revisión del inmueble y marco de protección civil
Una vez controlada la emergencia, personal de Protección Civil de la alcaldía Cuauhtémoc anunció que efectuaría una inspección del restaurante donde ocurrió la explosión, así como de los edificios aledaños, con el objetivo de descartar daños o condiciones de riesgo adicionales para vecinos y trabajadores de la zona. Elementos del Heroico Cuerpo de Bomberos, de Protección Civil y de la Policía Auxiliar permanecieron en el sitio para completar las labores de aseguramiento y verificar que no existieran riesgos adicionales.
La normatividad vigente en la Ciudad de México, a través del Reglamento de Construcciones y de las atribuciones de las autoridades de gestión integral de riesgos, obliga a los establecimientos mercantiles que manejan gas a mantener sus instalaciones y sistemas de extracción, así como a contar con dictámenes de seguridad. El marco de protección civil de la capital faculta a las alcaldías para inspeccionar y, en su caso, clausurar de forma preventiva inmuebles hasta garantizar condiciones seguras. Corresponderá a las autoridades de Cuauhtémoc determinar en las próximas semanas si el restaurante afectado cumplía con dichos requisitos.
Las explosiones por acumulación de gas en establecimientos mercantiles no son un fenómeno aislado en la capital, donde la concentración de giros con manejo de gas en zonas de alta afluencia, como la Roma Norte, la Condesa o Polanco, ha motivado llamados recurrentes de las autoridades a reforzar la verificación de las instalaciones. Un antecedente extremo en la memoria colectiva del país es la explosión de septiembre de 2012 en la Torre B2 de Pemex, en la Ciudad de México, atribuida a una acumulación de gas, que dejó decenas de muertos y evidenció los riesgos asociados a este tipo de fugas en espacios cerrados.
Hasta el momento, las autoridades no han confirmado de manera oficial el nombre del restaurante ni el detalle preciso de la falla en el sistema de extracción, y se han limitado a señalar la acumulación de gas como origen de la deflagración. La alcaldía Cuauhtémoc tampoco ha precisado si el establecimiento permanecerá clausurado de forma preventiva mientras concluyen las inspecciones.
En los próximos días, la revisión del inmueble y de las construcciones colindantes definirá si existen daños que obliguen a mantener cierres o desalojos en la zona. En caso de acreditarse negligencia en el mantenimiento del establecimiento, la determinación de eventuales responsabilidades correspondería a la autoridad ministerial capitalina, un proceso que las autoridades no han abierto públicamente hasta ahora.