Estudiantes de La Plata, con cuatro títulos de la Libertadores en su historial —el último en 2009—, llega a la serie tras finalizar segundo en su grupo de la fase inicial, por detrás de un Flamengo que se mostró prácticamente inapelable en esa etapa del torneo. En octavos de final, el equipo dirigido por Medina eliminó a Universidad Católica de Chile con un empate 1-1 como local y una victoria por 3-0 en Santiago, resultado que le permitió avanzar con margen suficiente pese a la igualdad del primer duelo.
El propio Medina, apodado el Cacique, explicó que su cuerpo técnico analizó al rival brasileño con profundidad antes del cruce. "Todo equipo brasileño tiene buenos futbolistas, individualidades, se asocian bien. Es un equipo que suma muchos pases, que progresa a partir del balón, pero también tienen sus debilidades", señaló el entrenador uruguayo, quien agregó que espera que su equipo logre "más situaciones de gol" que el conjunto paulista y sea contundente de cara al arco.
Para el compromiso en La Plata, Estudiantes deberá lidiar con la ausencia por lesión de Tomás Palacios, uno de los referentes de la línea defensiva. En la zona ofensiva, la situación de Joaquín Correa continúa en duda, mientras que el club confirmó el regreso del delantero Guido Carrillo, quien recientemente renovó su vínculo contractual con la institución hasta diciembre de 2028.
Del otro lado, Corinthians atraviesa un presente complicado en el Brasileirão, donde ocupa la duodécima posición de la tabla, más cerca de la zona baja que de los puestos de clasificación a torneos continentales. El equipo paulista acumula cuatro derrotas consecutivas en el torneo local, la más reciente por 2-1 ante Chapecoense el domingo pasado como local, un resultado que profundizó las críticas hacia el cuerpo técnico.
Diniz reconoció públicamente el mal momento de su equipo tras la caída ante Chapecoense. "Sólo puedo disculparme y buscar la manera de mejorar. Estoy avergonzado, los hinchas se merecen algo mejor. Corinthians necesita empezar a ganar partidos", declaró el entrenador, en un mensaje que refleja la presión que enfrenta pese a la clasificación de su equipo a los cuartos de final del torneo continental.
Eliminado también de la Copa de Brasil, el certamen doméstico de copa que organiza la Confederación Brasileña de Fútbol, Corinthians concentra ahora todas sus expectativas de la temporada en la Libertadores. El equipo cuenta como principal figura con el neerlandés Memphis Depay, cuya continuidad en el club estuvo en duda durante varias semanas por cruces mediáticos con la dirigencia, según trascendió, antes de resolverse a favor de su permanencia.
En la fase de grupos, el conjunto paulista debió esforzarse para terminar en el primer lugar de su zona, apenas por delante del argentino Platense. En los octavos de final, el equipo brasileño superó a Rosario Central por un global de 1-0, con un gol marcado por Bidon tras una asistencia de Depay a diez minutos del final del partido de vuelta.
El cruce se produce en un contexto histórico desfavorable para los equipos argentinos frente a los brasileños en las rondas decisivas de la Libertadores en los últimos años. De nueve enfrentamientos recientes entre clubes de ambos países, apenas uno se resolvió a favor del representante argentino: la victoria de Vélez Sarsfield ante Fortaleza en los octavos de final de la edición 2025 del torneo.
El propio Estudiantes de La Plata experimentó esa tendencia adversa en los cuartos de final de la edición anterior de la Libertadores, cuando enfrentó a Flamengo en una serie que terminó con una victoria para cada equipo en los partidos de ida y vuelta, antes de que la definición por tanda de penales favoreciera al conjunto carioca.
Más allá del compromiso continental, Estudiantes sostiene actualmente otros dos frentes de competencia: avanzó a los cuartos de final de la Copa Argentina y participa en el torneo Clausura del fútbol argentino, aunque con resultados menos favorables en esta última, donde ocupa la decimotercera posición de su zona con apenas dos victorias en ocho partidos disputados, distancia considerable respecto de los puestos que otorgan clasificación a las siguientes fases.
El partido de ida se disputará en el Estadio UNO de La Plata, con el encuentro de vuelta previsto posteriormente en Brasil, de acuerdo con el formato habitual de la competición organizada por la Confederación Sudamericana de Fútbol. El resultado de la serie definirá a uno de los cuatro semifinalistas de la edición 2026 de la Copa Libertadores, el torneo de clubes más importante del continente sudamericano.