Humbert explicó que el propósito del encuentro es reunir a empresarios de Panamá y la región que puedan compartir, desde su propia experiencia, cómo han generado progreso en sus organizaciones y sectores. "Vemos los negocios como la manera en la que vamos a impulsar nuestro país, las organizaciones y las personas para que siempre estemos mejorando", señaló.
Uno de los espacios centrales giró en torno a la trayectoria de Banco General, una de las entidades financieras de mayor peso en la plaza panameña. Participaron Raúl Alemán Zubieta, presidente del Grupo Financiero Banco General; Juan Raúl Humbert, presidente del banco, y Francisco Sierra, gerente general de la entidad. La conversación se centró en identificar qué elementos de identidad corporativa —lo que los directivos denominaron el "ADN" de la organización— permiten sostener una cultura empresarial a través de distintos ciclos económicos.
Los tres ejecutivos coincidieron en que ese ADN se origina en los fundadores de la institución y se traslada, con el tiempo, a comportamientos, responsabilidades y una misión compartida por quienes integran la empresa. Entre los rasgos que identificaron como determinantes mencionaron hacer siempre lo correcto, actuar con integridad, trabajar con esfuerzo y demostrar a clientes, colaboradores y comunidad el valor que tienen para la organización. También defendieron una visión de largo plazo y la necesidad de preservar esos principios durante las crisis, cuando —según plantearon— las decisiones ponen a prueba la cultura de una empresa.
"El ADN no depende de las circunstancias. Hay que hacer las cosas bien, no importa si es tiempo de bonanza o tiempo de problemas", resaltó Juan Raúl Humbert. Francisco Sierra, por su parte, detalló que el equipo concentra sus esfuerzos en mejorar la atención al cliente, hacer más accesibles y sencillos los productos digitales y recuperar el dinamismo de la cartera hipotecaria preferencial, uno de los instrumentos crediticios más utilizados en el mercado panameño para la adquisición de vivienda. El gerente general calificó 2026 como "un año de recuperación" y expresó una lectura positiva sobre las perspectivas económicas del país, aunque no ofreció cifras de crecimiento o colocación crediticia.
La dimensión internacional del encuentro estuvo a cargo de Jorge Luis Escobar, quien abordó la posición de Panamá frente a la reconfiguración geopolítica global. Escobar planteó que el país debe comprender los intereses de las distintas naciones sin perder de vista los propios. "Panamá no necesita tomar partido, necesita entender cómo jugar en un ámbito donde diversos jugadores tienen intereses", sostuvo. Añadió que el país debe tener claro cuál es su papel en el mundo, cómo ha logrado desarrollarse y hacia dónde quiere avanzar.
Rafael Sayagués, socio director general de Deloitte para Centroamérica, Panamá y República Dominicana, centró su intervención en los factores que, a su juicio, están redefiniendo la operación de las empresas: la volatilidad geopolítica, la expansión de la inteligencia artificial, la transformación de los perfiles de talento y la aparición de nuevos modelos operativos. Para Sayagués, 2026 representa "un antes y un después" en la forma en que las compañías deberán operar de ahora en adelante.
El socio de Deloitte subrayó, no obstante, que Centroamérica, Panamá y República Dominicana mantienen oportunidades relevantes pese a las tensiones internacionales y a sus afectaciones sobre las cadenas de suministro. En el caso panameño, destacó su posicionamiento como centro logístico y las ventajas competitivas derivadas de la operación del Canal, administrado por la Autoridad del Canal de Panamá (ACP).
La discusión sobre innovación tecnológica tuvo su propio espacio. Cristina Collazo, gerente de programas para startups de la Fundación Ciudad del Saber, planteó que Panamá no debe hacer un "copy paste" de otros ecosistemas tecnológicos, sino inspirarse en ellos para desarrollar su propio ADN y aprovechar los sectores en los que el país ya cuenta con ventajas. Su intervención abordó las oportunidades vinculadas a la inteligencia artificial y a los semiconductores.
Ciudad del Saber, sede del encuentro, opera desde hace más de dos décadas como un polo de innovación, investigación y emprendimiento en terrenos de la antigua zona del Canal revertidos a Panamá, y alberga a organizaciones internacionales, centros académicos y empresas tecnológicas. Ese entorno ha sido escenario recurrente de foros orientados a discutir la diversificación de la economía panameña más allá de los sectores tradicionales de servicios, logística y banca. La reversión de esos terrenos, iniciada tras los Tratados Torrijos-Carter de 1977 y culminada con la entrega del Canal a Panamá el 31 de diciembre de 1999, transformó la antigua zona en el actual complejo dedicado al conocimiento y la empresa.
La tercera edición de Penta Summit se enmarca en un ciclo de eventos empresariales que en Panamá han ganado relevancia como espacios de intercambio entre el sector privado, la banca y los emprendedores tecnológicos, en un momento en que el país busca consolidar su papel como centro financiero y logístico regional frente a la competencia de otras plazas de América Latina. El encuentro concluyó este 14 de agosto, sin que sus organizadores anunciaran de momento la fecha de una próxima edición.