El evento se enmarca en el esfuerzo del Órgano Ejecutivo por diversificar las exportaciones salvadoreñas hacia mercados asiáticos, aprovechando la posición que Japón ya ocupa como principal comprador de café salvadoreño en ese continente. La intención expresada por la representación diplomática es replicar ese posicionamiento con otros productos, entre ellos los licores.
Durante la degustación, Dalton destacó ante los asistentes las características distintivas del ron salvadoreño, en particular su proceso de añejamiento. "Entre las particularidades de esta bebida podemos destacar su añejamiento tropical, el sabor que le proporciona el calor salvadoreño", expresó el embajador, al explicar a los empresarios japoneses las condiciones que, según la representación diplomática, inciden en el perfil del producto.
La marca Cihuatán se produce en El Salvador y ha buscado en los últimos años posicionarse en mercados internacionales como un producto prémium centroamericano, en un segmento donde compiten también rones de otros países de la región. El evento, según la representación diplomática, apunta al posicionamiento y a la diversificación de las exportaciones hacia el mercado japonés.
El antecedente más inmediato de este esfuerzo se remonta a abril pasado, cuando se oficializó el primer envío de ron Cihuatán hacia Japón, resultado de gestiones previas entre la embajada salvadoreña y la importadora Kimura Co. Aquel envío constituyó, según la información disponible, la puerta de entrada formal del producto a un mercado asiático que hasta entonces no figuraba entre los destinos habituales de la industria licorera salvadoreña.
El papel de las embajadas en la promoción comercial no es nuevo en la política exterior salvadoreña. Sucesivas representaciones diplomáticas han organizado catas, ferias y misiones comerciales en distintos países como mecanismo de apoyo a exportadores, en coordinación con las oficinas comerciales adscritas a las embajadas, aunque el peso de estas iniciativas frente a rubros tradicionales como el café, el azúcar o los textiles suele ser acotado.
Japón se ha consolidado como uno de los principales socios comerciales de El Salvador en Asia, particularmente en la compra de café, un producto con el que el país centroamericano ha construido reputación en mercados exigentes. La apuesta por el ron busca capitalizar esa relación comercial preexistente para introducir un segundo producto con marca de origen salvadoreña.
La importadora Kimura Co., que facilitó la logística del evento y del primer envío, opera en el mercado japonés de bebidas alcohólicas importadas. La comercialización de licores extranjeros en Japón está sujeta a registros y requisitos fiscales y sanitarios, un marco que las empresas exportadoras deben cumplir antes de colocar producto en el archipiélago.
Hasta el momento no se han dado a conocer cifras oficiales sobre el volumen o el valor en dólares del primer envío de ron Cihuatán a Japón, ni proyecciones concretas de exportación a mediano plazo. Tampoco se cuenta con datos públicos que permitan comparar este esfuerzo con las exportaciones históricas de café salvadoreño hacia ese destino.
El impulso a la industria licorera se produce en un contexto en el que el gobierno salvadoreño ha buscado diversificar una canasta exportadora tradicionalmente concentrada en pocos productos y mercados, un esfuerzo que abarca también la promoción del turismo, con Surf City como referente internacional, y las manufacturas textiles con destino a EUA.
De cara a los próximos meses, la representación diplomática en Tokio no ha anunciado públicamente una hoja de ruta con plazos específicos para ampliar el número de envíos o incorporar nuevas marcas al mercado japonés. El seguimiento de este tipo de iniciativas suele depender de la respuesta de los importadores locales y de la capacidad de las empresas salvadoreñas para sostener volúmenes de producción atractivos para un mercado caracterizado por estándares exigentes de calidad y trazabilidad.

