«En la IA hay sobreinversión. Habrá ganadores y perdedores, pero al final el resultado neto será positivo», sostuvo Morell. El matiz es relevante: admitir un exceso de inversión no equivale, en su planteamiento, a anticipar un fracaso colectivo del sector, sino una fase de ajuste en la que algunas compañías desaparecerán mientras otras consolidan posiciones dominantes.
La advertencia sobre una posible burbuja no es nueva entre ejecutivos y analistas del sector tecnológico, que llevan meses señalando el riesgo de que las valoraciones bursátiles de las empresas vinculadas a la inteligencia artificial se hayan desacoplado de sus ingresos reales. El despliegue global de centros de datos, chips especializados y grandes modelos de lenguaje ha movilizado inversiones multimillonarias en una competición por liderar un mercado todavía en formación.
Esa dualidad entre ganadores y perdedores evoca la burbuja de las puntocom de finales de los años noventa, cuando el desplome bursátil de marzo de 2000 arrastró a numerosas empresas de internet a la desaparición, al tiempo que sobrevivieron compañías que pasarían a dominar la red. En esa misma lógica se inscribe el argumento de Morell: la sobreinversión inicial, costosa para algunos actores, termina generando infraestructura y conocimiento aprovechables por el conjunto del sector.
El presidente de IBM España también quiso desmarcarse de las tesis más alarmistas sobre los riesgos de la inteligencia artificial para la humanidad, una corriente que ha ganado notoriedad en foros internacionales y que ha llevado a algunos investigadores y empresarios a reclamar moratorias o marcos regulatorios estrictos. Frente a ese discurso, Morell defendió una visión centrada en los beneficios económicos y productivos de la tecnología.
El marco regulatorio europeo avanza en sentido opuesto a la autorregulación: el Reglamento de Inteligencia Artificial de la Unión Europea, aprobado en 2024, clasifica los sistemas por niveles de riesgo e impone obligaciones crecientes a los de mayor impacto, con un calendario de aplicación escalonado hasta 2027. Es el primer marco normativo integral sobre IA adoptado por un bloque económico.
Morell apostó además por situar a España como referente en computación cuántica, un campo en el que IBM mantiene una posición destacada gracias a sus procesadores cuánticos y a su colaboración con centros de investigación e instituciones académicas. La Unión Europea ha impulsado programas específicos de inversión en tecnologías cuánticas como parte de su estrategia de soberanía digital, un terreno donde la multinacional estadounidense pretende afianzar su presencia en el país.
Las declaraciones se produjeron en el Fórum Europa de La Toja, el mismo foro gallego donde los expresidentes del Gobierno Mariano Rajoy y Felipe González reclamaron elecciones, un encuentro que reúne a dirigentes políticos y empresariales para abordar los retos económicos y tecnológicos que afronta España.

