El caso, que sacudió al deporte indio desde comienzos de 2023, se remonta a las denuncias de Vinesh Phogat, una de las luchadoras más laureadas del país, quien en enero de ese año inició públicamente las acusaciones contra Singh por presuntos tocamientos y exigencias de relaciones sexuales a deportistas bajo su tutela como máximo dirigente de la Federación India de Lucha. Las acusaciones se formalizaron en junio de 2023.
A las acusaciones de Phogat se sumó Sakshi Malik, medallista de bronce en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, según trascendió en medios indios. El respaldo de decenas de atletas del país, entre ellos el luchador Bajrang Punia, bronce olímpico en Tokio 2021, convirtió el asunto en un caso de alcance nacional que trascendió el ámbito estrictamente deportivo.
En abril de 2023, deportistas de ambos sexos organizaron un movimiento de protesta para exigir la salida de Singh de la presidencia de la Federación India de Lucha y reclamar continuidad judicial para las denuncias. Un mes después, cuando los manifestantes intentaban acercarse al Parlamento indio, la policía procedió a su detención. Las imágenes de deportistas introducidos por la fuerza en buses circularon ampliamente en redes sociales y generaron cuestionamientos sobre el manejo del caso por parte de las autoridades.
La lucha ocupa un lugar de particular relevancia en la cultura deportiva de India, país que ha cosechado medallas olímpicas en esta disciplina en las últimas ediciones de los Juegos. El peso simbólico del deporte, sumado al perfil político de Singh como legislador del partido gobernante, confirió al proceso una dimensión que combinó lo judicial, lo deportivo y lo político.
Singh reiteró tras conocerse el fallo la línea de defensa que sostuvo desde el principio. «Había dicho (.) que me ahorcaría si era reconocido culpable», declaró a la prensa. «Hoy camino libre tras haber sido absuelto», añadió, en un pronunciamiento que sus seguidores celebraron con fuegos artificiales y pétalos de flores mientras coreaban consignas de respaldo. Su abogado, Rajiv Mohan, aseguró que su defendido había sido «absuelto».
La reacción de las denunciantes apuntó en dirección opuesta. Vinesh Phogat, la luchadora en cuyo testimonio se originó el proceso, indicó que las denunciantes apelarán la decisión ante una jurisdicción superior y que no darán por cerrado el litigio contra Singh. «Hemos necesitado muchísimo coraje para manifestar y registrar una denuncia contra un poderoso dirigente del partido del poder», escribió en la red social X tras conocerse la absolución.
El desenlace judicial reabre un debate que en su momento trascendió las fronteras de India: el de las dificultades que enfrentan las deportistas de alto rendimiento para denunciar a dirigentes con peso político, en un contexto en que la concentración de poder institucional en una sola persona ha sido señalada como un factor de riesgo para la rendición de cuentas. El propio Singh ejerció como diputado del BJP, el partido del primer ministro Modi, un vínculo que —según argumentaron las manifestantes— habría dificultado el avance de las investigaciones y la respuesta institucional ante las protestas de 2023.
Con la sentencia del lunes, el proceso penal contra Singh queda resuelto en primera instancia, pero el anuncio de apelación por parte de las denunciantes abre una nueva etapa ante instancias judiciales superiores en India, cuyos plazos y resolución no han sido precisados hasta el momento. El desenlace final del litigio permanece, por tanto, pendiente de lo que determinen los tribunales de apelación en los próximos meses.